Historia Imágenes de lo que era el Callao a comienzos del siglo XX.
Recuerdos Del Puerto
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La plaza Grau en la dulce apacibilidad de los años veinte. Archivo Marco Roncal. |
El puerto está de fiesta. El 20 de agosto se conmemora el 172o aniversario de su autonomía política. Como primer puerto de la República, el Callao tuvo épocas esplendorosas en las que rivalizó como ciudad con la capital, especialmente en las primeras cinco décadas del 900.
Su zona monumental debe haber sido muy hermosa a juzgar por las imágenes de su magnificente pasado. Sus calles, plazas y casonas admirables han quedado aprisionadas en el tiempo, gracias a la magia de la fotografía y al amor por su ciudad de algunos viejos porteños, que a lo largo de una vida fueron armando archivos valiosos, que hoy son la memoria del puerto.
La zona monumental se edificó a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Comprende un área de 44 manzanas, y recorrerla es un deleite. En sus estrechas calles adoquinadas, sus pintorescas plazuelas, históricas plazas y grandes balcones, aún se refleja su belleza de otrora. Sus balcones tienen un singular encanto. Los entendidos dicen que hay más de diez tipos de balcones y, además, tienen la particularidad de ser totalmente chalacos y, por lo tanto, diferentes a los tradicionales balcones limeños.
A su paso, el visitante se sorprende al encontrar todavía un buen aire de su antigua belleza. Así va descubriendo tradicionales lugares: la Iglesia Matriz, la Plaza Gálvez (erigida en homenaje al héroe del 2 de Mayo), la histórica fuente de la Plaza Independencia (frente al Real Felipe), el monumento a Grau y su gran entorno, el Faro, el Pasaje Ronald y el hermoso muelle Dársena.
El recorrido de la zona monumental dura una hora y media.
Toda esta impresionante zona ha quedado registrada en imágenes invalorables, que conservan con mucho amor algunos coleccionistas e historiadores chalacos, como Humberto Currarino, Alfonso Pérez Bonani, Domingo Zavala y Marco Roncal, entre otros A Roncal –investigador y coleccionista de antigüedades– justamente pertenecen las fotografías que publicamos en estas páginas. Desde muy niño Roncal se interesó por la historia del puerto y, ya mozo, empezó a recopilar cartas, documentos, recortes, fotografías y objetos del pasado, que ha guardado celosamente a través de los años. Su archivo es muy valioso. Solo su colección de fotografías alcanza las 5,000 copias. “Tenemos que recuperar y poner en valor muchas cosas que hablan de nuestro pasado”, dice este buen chalaco que silenciosamente cumple una tarea importante para conocer la historia del puerto.
Las autoridades chalacas han tratado en los últimos treinta años de recuperar su zona monumental, pero siempre han tropezado con el problema de la financiación. En los últimos días, mientras se celebraba el nuevo aniversario, se reunieron algunas autoridades del puerto para ver la forma de encarar su recuperación. Ahora, al parecer, hay dinero. Pero concretar esa vieja aspiración de los chalacos no es fácil. Por lo pronto se ha recuperado la centenaria Casa Piaggio, que, pintada de azul, se yergue frente al mar, desde hace tres años, bellamente renovada.