Deportes Los Juegos Olímpicos terminan de la mano de nuevos récords y figuras. Quedan choques esperados.
Beijing: Tramo Final (VER)
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En 9.72 segundos, Usain Bolt destronó definitivamente a su connacional Powell. |
Entrando a su última parte, estos Juegos han mostrado su lado más espectacular por persistencia del factor sorpresa: las marcas mundiales siguen cayendo, pero los grandes favoritos también. Las expectativas de Brasil por obtener su primer título olímpico en fútbol parecían justificadas, dadas las goleadas en primera fase a China y Nueva Zelanda y el buen juego en equipo inspirado por un Ronaldinho recargado. En cambio Argentina, medalla de oro en Atenas, llegaba a la semifinal sin haber demostrado actitud de campeón; igual Lionel Messi anunció que el partido lo ganaban ellos. Seguramente la hinchada aplaudió, pero ni el argentino más argentino habría apostado por una victoria de 3-0. Cierto que la mezquindad táctica de Dunga, que dirige con la misma rudeza con la que jugaba –y eso en la cancha puede ser una virtud, pero no en el pizarrón–, hizo el resto. A Ronaldinho la alegría sólo le alcanzó para el primer tiempo y con él se apagó la única chispa de
jogo bonito del equipo. Para colmo, mal perdedor, Brasil terminó repartiendo patadas y llevándose dos tarjetas rojas. Traicionó su historia. Y después le echan la culpa a la maldición.
Argentina, por su parte, ha humillado a su rival clásico, ha redondeado su mejor actuación en lo que va de las Olimpiadas y ahora va a pelear el oro con Nigeria. Esta final ya se vio antes, así que es revancha. Revancha de los sudamericanos, que esta vez llegan como favoritos tras dejarse arrebatar la victoria en Atlanta 1996, en un partido de infarto que Nigeria volteó de 1-2 a 3-2 en los 15 últimos minutos gracias al empuje del recordado Kanu, de quien se dice podría viajar a Beijing para alentar a su selección, conocida en África como el dream teamIV.
Pero además de Brasil hay otros gigantes caídos en el registro. Tyson Gay ni siquiera llegó a la final en los 100 metros planos y el jamaiquino Asafa Powell quedó definitivamente destronado en la misma competencia, reforzando la creencia de que siempre falla en los momentos clave. La pista quedó así libre para que su compatriota Usain Bolt se llevara la medalla de oro, con récord mundial incluido (9.72 s). La eliminación más sentida, sin embargo, llegó en los 110 metros vallas, en donde todo China esperaba una victoria de su campeón olímpico Liu Xiang, atleta símbolo de las Olimpiadas (y de las campañas de marketing). Xiang se presentó lesionado en la ronda eliminatoria y, aunque lo intentó, ni siquiera pudo saltar la primera valla. La gesta triunfal terminó reducida a un rictus de dolor y frustración.
Nada de frustrante tuvieron en cambio las presentaciones de Yelena Isinbayeva, que batió su propio récord mundial de garrocha (5.05 metros), e Irving Saladino, que tras volar 8.34 metros en la competencia de salto largo le dio a Panamá la primera medalla de oro de su historia.
Pronóstico Reservado
Dos disciplinas colectivas tienen particular interés en lo que resta de Beijing. En básket, no aparece selección capaz de hacerle competencia al
dream team, fuerte candidato para medalla de oro. Su escollo más notable podría ser Argentina en semifinales; España tiene menos posibilidades de derrotarlo si se lo encuentra en la final. La maldición brasileña podría revertirse en el fútbol femenino si Brasil vence a Estados Unidos este sábado. Las norteamericanas, actuales campeonas olímpicas, llegan como favoritas.
(GSV)