domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2042

28/Ago/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre Doris GibsonVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Beijing 2008VER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre Crecer SanoVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Policiales El sorprendente mea culpa del abogado aprista José Abanto Verástegui.

‘Me Arrepiento de Haber Asesorado a los Sánchez Paredes’

José Abanto asesoró a Alva Castro y fue nombrado gerente, director y apoderado de Exploraciones Algamarca, de Orlando Sánchez.

Un retrato a color de Víctor Raúl Haya de la Torre domina la discreta oficina sanisidrina del abogado José Abanto Verástegui (46). Abanto milita en el APRA desde los 13 años. Lo educó políticamente, según su propia versión, el desaparecido ex secretario general del partido Fernando León de Vivero.

En 1994 integró el Comité Ejecutivo del APRA y, en 1995, fue personero provincial de dicha agrupación. En el 2001 fue asesor del ahora ministro del Interior, Luis Alva Castro, en la Comisión de Economía del Congreso y, en el 2006, hizo lo propio en la Comisión de Presupuesto.

En marzo del año pasado, CARETAS 1965 reveló que Abanto compatibilizó sus funciones como consejero de Alva Castro con su actividad privada como abogado y director gerente de la compañía Exploraciones Algamarca S.A., de Orlando Sánchez Paredes.

Por entonces Abanto defendía pública e intensamente a Orlando Sánchez Paredes y sus hijos. En una entrevista que concedió a la Hora N, que conduce Jaime de Althaus, en marzo del 2007, Abanto blindó a sus clientes y aseguró que éstos eran “víctimas” del estigma que dejó Perciles Sánchez Paredes, quien fue procesado por narcotráfico, absuelto por la Corte Suprema, en 1987, y finalmente asesinado a tiros en 1991.

Pero eso era antes. Ahora, en una sonora vuelta de tuerca, Abanto sostiene que se arrepiente de haber trabajado para la familia Sánchez Paredes.

El abogado indica que desconocía los indicios que vinculan a miembros del clan trujillano con el tráfico de drogas y que fueron expuestos por CARETAS en sucesivas ediciones. Un punto de quiebre, explica, fue la serie sobre el asesinato de Segundo Sánchez Paredes en el ‘Rancho Luna’ de México en 1987. Los reportajes, publicados por esta revista en noviembre del año pasado, revelaron que Segundo Sánchez Paredes ocultaba en su residencia un laboratorio de cocaína. La Policía mexicana le echó el guante a Fidel Sánchez Alayo, hijo de Manuel Sánchez Paredes, y a Élmer Vásquez Peláez, quien posteriormente se convirtió en socio de Orlando Sánchez Miranda, hijo mayor de Orlando Sánchez Paredes.

Abanto sostiene que le pidió explicaciones sobre este episodio a Orlando Sánchez Miranda pero no obtuvo respuesta. Entonces optó por marcharse.

Esta semana Abanto decidió romper palitos públicamente con sus ex clientes y lo hizo en una entrevista concedida a CARETAS el lunes último.

Orlando Sánchez Miranda, hijo mayor.

Las relaciones parecen haberse deteriorado hasta un punto de no retorno. Trascendió que Orlando Sánchez Miranda declaró en su contra en un proceso penal en el que ambos han sido acusados por presunta asociación ilícita para delinquir. Este es, pues, el testimonio grabado del primer ex colaborador cercano de la familia trujillana que decide cruzar la línea.

–¿Cuánto tiempo trabajó para Orlando Sánchez Paredes y su familia?
–Orlando Sánchez fue mi cliente desde finales del 2002 hasta el 2007.

–¿Cómo lo conoció?
–Soy amigo de Belisario Estévez Ostolaza. Belisario fue funcionario del primer gobierno aprista. Él me lo presentó.

-¿En qué consistió su labor?
–Tuve tres litigios a cargo. Uno fue un litigio con Conasev por un procedimiento sancionador que en realidad era abusivo; el segundo fue un proceso relacionado con la empresa agrícola ganadera Salamanca, para que él pudiera cobrar una deuda, y el tercero fue el caso que patrociné para su hijo: Algamarca contra la minera Sulliden.

–Usted, además, fue nombrado gerente de Exploraciones Algamarca.
–Soy director y gerente desde el inicio del proceso en el 2003. A mí me han denunciado ocho veces. Yo asumí el cargo por los litigios respecto a las concesiones. No presumí que pudiera haber otro tipo de investigaciones.

–¿Cuándo dejó de trabajar para los Sánchez Paredes?
–En el 2007.

–¿Por qué?
–Dejo Exploraciones Algamarca porque se produce una serie de confusiones entre mi tarea como abogado y la tarea política que pude haber cumplido en algún momento. Entonces decido separarme de la defensa. Posteriormente, ante las publicaciones hechas por la revista, tengo que reconocer que de haber tenido la información que la revista presentó jamás hubiera aceptado el patrocinio de estos casos.

–¿Qué le hizo cambiar de opinión?
–El informe del ‘Rancho Luna’.

–¿Por qué?
–Porque lo que eran habladurías se convirtieron en una cosa que para mí es objeto o materia de una duda razonable sobre la conducta de estas personas.

–¿En algún momento pidió explicaciones?
–Sí, tal es así que cuando me presenté en el programa de Jaime de Althaus, llegué con la sentencia absolutoria de Perciles Sánchez llevándola en la mano. Orlando Sánchez Paredes me dijo que no era un narcotraficante.

–Ahora, ¿qué piensa?
–Creo que hay muchas cosas que esclarecer. Si ellos son inocentes, tienen una oportunidad de oro para demostrar su inocencia; si no lo son, creo que muchas personas se sentirán tremendamente decepcionadas por eso.

–¿Orlando Sánchez Miranda le habló sobre sus empresas panameñas?
–No, pero sí me sentí vejado por las informaciones que después tuve relacionadas al informe del ‘Rancho Luna’.

–¿Por qué?
–Porque colocar (como socio) a una persona con antecedentes como esos (se refiere a Élmer Vásquez Peláez) en medio de una operación que a mi juicio era lícita es un acto irresponsable.

–Pero el propio Orlando padre tiene antecedentes dudosos.
–Yo no los conocía hasta una reciente publicación de ustedes donde encuentran un atestado.

–Al renunciar, ¿se produjo algún tipo de fricción entre ustedes?
–Comuniqué mi decisión de un día para otro y fue respetada, nadie cuestionó mi decisión. Antes de irme los presenté con César Nakazaki.

Los Hermanos

–¿Tuvo tratos con Manuel Sánchez Paredes y sus hijos?
–No, jamás. Es más, en algún momento sugerí a una parte de la familia que tomara acciones legales contra él al interior de Comarsa.

–¿Por qué?
–Se decía que los hijos de Manuel querían tomar el control de la empresa. Esa era la impresión que tenía.

–¿Orlando tuvo esa misma impresión?
–En algún momento llegó a tenerla.

–¿Entonces los dos hermanos están separados?
–Hasta el momento que me fui sí. No puedo dar fe de lo demás.

–¿Qué diferencias encontró entre ambos?
–La cordialidad de Orlando y el carácter descomedido de Manuel.

–¿Acaso le pareció déspota?
–Sí, bastante más que eso.

–¿Los Sánchez Paredes han puesto dinero en la campaña presidencial del APRA o de algún ministro o congresista del partido?
–No. De ninguna manera.

–¿Cómo es que una camioneta adquirida por Alan García termina en manos, en el 2003, de Alfredo Sánchez Miranda?
–La camioneta la adquirió Belisario Estévez, creo que por un aviso. No creo que haya tratado con Alan García, para empezar. Creo, además, que ha habido alguna persona encargada de hacer el corretaje y esta persona no fue informada. Eso constituye un acto desleal para con una persona que vende un bien, al no informarle quiénes son los que están comprando.

–¿Existe algún interés de la familia en acercarse a los círculos políticos?
–Sí, creo que este hecho delata una intención de aproximarse a los círculos políticos, pero es una aproximación que no es directa, sino a través de servicios. A mí me parece que para generar una sensación de cercanía,

–¿Qué impresión le dejó el anuncio presidencial, en Palacio, de investigar a los Sánchez Paredes por lavado de dinero?
–Tristeza, porque uno ha conocido a estas personas. Una terrible sensación de desazón por haber tenido algún descuido en la selección de mis clientes.

–Usted también defendió a Moisés Wolfenson...
–Bueno, sí, porque él era víctima de un abuso.

–Su nombre también aparece en la lista de los investigados por lavado.
–Porque fui gerente, director y apoderado de Exploraciones Algamarca. He presentado las copias de las declaraciones juradas al fiscal, demostrándole que no hubo actividad económica en esa empresa. El fiscal ha declarado en una resolución que no tiene ninguna imputación ni ninguna acusación contra mí y, no obstante, me dijo que no me apartaría de la investigación hasta que concluyera ésta. Pero no puedo quedarme 18 meses esperando al fiscal. He interpuesto ya un hábeas corpus.

–¿Se arrepiente de haber asesorado a los Sánchez Paredes?
–Sí, me arrepiento.

–¿Y no teme represalias en su contra?
–Aprenderemos a respirar debajo del agua. (Américo Zambrano)


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Policiales
El Socavón de Orlando (VER)
‘Me Arrepiento de Haber Asesorado a los Sánchez Paredes’

Búsqueda | Mensaje | Revista