Televisión Lo que implica la realización del programa más visto de la TV.
Arañando un Sueño
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Vendido a 14 países de Europa y América, sólo en Brasil no funcionó como se esperaba. Versión más exitosa fue rumana. |
No se negará el morbo detrás del estreno reggaetonero de Celine en la pista de baile. Tampoco la curiosidad por si luego de su dúo con Cecilia Bracamonte, Gisela –a quien ya antes se le ha oído cantar sus secretos– dejaba escapar alguna novedad. Pero si bien se pone en buena práctica el criterio de oportunidad, lo cierto es que la producción de “Bailando por un Sueño” no requiere de una estrategia muy complicada para asegurar rating o éxito comercial. Ni tampoco el lugar del que se ha hecho en las secciones de espectáculos. Sin embargo, pese al éxito que ha acompañado de país en país a cada una de las versiones del programa, ninguna apuesta está libre de riesgos.
Esta es una franquicia de Televisa Internacional creada por los hermanos Rubén y Santiago Galindo, productores del canal mexicano. “Ellos tomaron el norteamericano “Bailando con las Estrellas” (Dancing with the Stara) y le buscaron un quiebre más humano al programa”, explica Ricky Rodríguez, productor de la versión local. “No sólo ves bailar a la estrella, sino que su pareja lucha por algo que le cambie la vida, y eso ya hace una diferencia”.