Salud Especialistas dan consejos para disminuir alguna de las cargas de García.
Recuperando la Forma Presidencial
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(2008)Aunque diagnóstico exige exámenes señalados por especialistas, AGP sufriría de obesidad leve. (2006) Este fue el AGP electo. A un año de haber entrado a Palacio, esta era la imagen presidencial. |
Regidos a formalismos e ignorando amaneceres que insisten en ser húmedos, la primavera se inició el 23 pasado. Quizás la temporada, o ese ligero sol que ya se deja ver, logren aquello que otoño e invierno no, a pesar de haber sido movidos: y es que pese a paros regionales habidos, y a los que se avecinan este 7 de octubre; sesenta y tres congresistas denunciados ante la Comisión de Ética durante su gobierno, entre otros que deberían hacerlo sudar la gota gorda, la imagen del presidente García continúa creciendo, aunque no su aceptación (19% según última encuesta de la PUCP). El interés en el peso de Alan García no puede ser entendido como superficial, como no lo es ningún problema de salud. Y es que también es asunto nacional.
Pesando Fuerte
Aunque se debe evaluar el peso, talla, Índice de Masa Corporal, porcentaje de grasa, índice de cintura y cadera, además de otros exámenes médicos, para determinar con certeza el estado del paciente, la nutricionista Milagros Agurto presume que García se encuentra en el rango de obesidad leve. “Ocurren muchas cosas para que una persona que tuvo un peso deseable pueda aumentar de peso”, afirma la especialista. “Con la edad, las necesidades energéticas disminuyen y muchas personas, pese a disminuir su actividad, siguen comiendo lo mismo. También influye el tener una vida con mucho estrés, pocas horas de sueño o insomnio, y reuniones donde se sociabiliza con comida, bebidas y postres”, señala, entre otros, Agurto, dando en el clavo de lo que sería una costumbre presidencial de empatar despachos con postres, según CARETAS 1989.