Local En Lima existen más de 100,000 perros vagabundos. Tres damas dedican sus días a rescatarlos de la calle.
Devotas de las Mascotas
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Los vecinos de María Murillo se quejan continuamente por el ruido de los perros que viven con ella. |
A los 9 años, Paquita de Rastello dejó de comer carne de mamíferos. Comprendió que un bistec que es engullido por su boca significaba el sufrimiento de una vaca. Esa misma conciencia por los animales la llevó a formar años más tarde la ONG S.O.S Animal, con la cual se encarga de buscar casa a los perros abandonados y darles alimento a aquellos canes vagabundos que encuentra en la Panamericana Sur.
“Si todos pusiéramos un grano de arena por los animales, no habría tanto perro callejero”, sostiene mientras se dirige en su camioneta a su casa en Pachacámac, camino que recorre todos los fines de semana.