Derechos Humanos Ernesto de la Jara y el cuarto de siglo frente a una organización convertida en referente.
Los 25 de IDL
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“Aunque sean insuficientes, hay avances fundamentales”. |
En los primeros tiempos del Instituto de Defensa Legal (IDL), un vecino de Ernesto de la Jara lo llamaba para preguntarle si era terrorista. “Los mismos periodistas te acusaban”, recuerda. “La mayoría de la gente consideraba pésimo trabajar con Derechos Humanos y en Lima no se conocía lo que pasaba en el interior del país”.
Los miembros del grupo fundacional del IDL tenían en común “el participar en actividades de proyección social en la Universidad Católica. Eso nos hizo darnos cuenta del impacto de la guerra interna y de que la población estaba siendo masacrada por ambos lados”.