Actualidad El sistema de clínicas en hospitales públicos, con Neoplásicas como el caso más grave, entra en etapa terminal.
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El acróbata que hace las piruetas el sábado 27 parece apuntar a los problemas del INEN. |
Cuando se disipe la polvareda de la huelga médica persistirá el debate sobre el servicio de clínicas prestado en los grandes hospitales públicos de Lima. Las irregularidades de este sistema fueron utilizadas como efectivo caballito de batalla contra los médicos huelguistas por el ministro Hernán Garrido Lecca.
Según el doctor Mario Ríos, coordinador de la Red Nacional de Pacientes, si bien el grueso de profesionales médicos del país tiene justos reclamos salariales, las clínicas permiten que una elite termine beneficiada.
Peor aún. La discusión sobre los salarios palidece frente a las inequidades originadas en la doble tarifa. Ríos considera paradójico que el sistema de clínicas, ideado para financiar los tratamientos de los más pobres, hubiera terminado traicionando por completo esa premisa.
Ríos insiste en que el problema real radica en las deformaciones que provoca el sistema y califica el caso del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) como el más grave y significativo. “En el INEN puedes ver gente pobre vendiendo sus cosas en la calle para poder acceder a recursos y pagar la clínica”. La inevitable tendencia es la de privilegiar a quien contrata los servicios de la clínica.
“Hay autoridades que se hicieron de la vista gorda por este sistema que viene funcionando 18 años y que ha significado dolor y lágrimas para muchos peruanos”, sentencia.
SEGÚN RÍOS, los salarios reales para unos 50 especialistas del INEN son los más altos del sistema y pueden llegar a los S/.30 mil. Señala que las irregularidades se acentúan porque “los médicos cobran con recibo de honorarios. Así, violan el artículo 40 de la Constitución al percibir una doble remuneración del Estado”.
Recuerda que las alarmas tronaron cuando, en el 2002, la Contraloría de la República emitió un informe donde concluyó que, entre enero y mayo de ese año, el INEN abonó S/.22.7 millones a su personal médico por concepto de honorarios de clínica, cuando lo que les correspondía realmente era S/.20 millones. Entonces se vieron obligados a devolver el excedente, “incluido el doctor Carlos Vallejos”, ya entonces director del INEN.
Entonces la Contraloría recomendó regular el sistema “para que se incremente los ingresos de las clínicas y no solo de los profesionales”.
Pero lo ocurrido tomó la dirección opuesta. Hace dos años el INEN pasó a ser un Organismo Público Descentralizado (OPD). El proyecto de ley fue rubricado por los entonces congresistas Marcial Ayaipoma y Fausto Alvarado. Se aprobó en el pleno el 29 de mayo del 2006, justo al final de la última legislatura del gobierno anterior, y el Ejecutivo lo observó. A pesar de ello el Congreso ratificó su decisión.
Vallejos era por entonces director del INEN. Luego pasó a ser el primer ministro de Salud del actual gobierno aprista. Ríos anota que “durante su gestión de año y medio aprobó toda la reglamentación para que funcione como OPD”. La última resolución en la materia fue el cuadro de asignación de personal, emitido el 6 de diciembre del año pasado.
En los primeros años la repartición de los ingresos era de 50% para la clínica y 50% para los médicos. Luego, durante la gestión de Pilar Mazzetti al frente del ministerio, la división pasó a ser de 70% para los profesionales y 30% para la institución.
El presidente del Cuerpo Médico del INEN, Jorge Rubiños del Pozo, se reafirmó en sus declaraciones ofrecidas la semana pasada. Al 70% de los especialistas hay que restarle el 15% de impuestos que cobra la Sunat, con lo cual, dice, reciben el 55%.
LAS CLÍNICAS SUMAN una masa de dinero de alrededor de los S/.260 millones anuales. “En algunos hospitales esto equivale al 60% o 70% de su presupuesto”, añade Ríos. “Es un mercado que está soportando el financiamiento del sector”.
Ríos considera que persiste un grave “problema de desorden. Funciona la caja única y no se sabe a ciencia cierta cuáles son los ingresos que provienen de la clínica y cuáles los del hospital”.
Considera que la falta de supervisión no será resuelta con la comisión que el ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca, nombró el 16 de setiembre, pues está conformada únicamente por autoridades del Ministerio de Salud. “Proponemos que la comisión sea integrada por la Sociedad Civil, los trabajadores de las instituciones y las autoridades”, sostiene. “Es necesario para que la comisión investigue toda la ejecutoria y sea independiente”.
Según el reciente informe 1104 del MINSA, dicha comisión determinará “la continuidad de la prestación de los servicios de salud bajo tarifario diferenciado, dejándose en suspenso dicho servicio en tanto la Comisión antes señalada se encuentre en funciones, debiéndose continuar únicamente con la atención de los pacientes que a la fecha hayan iniciado su atención o tratamiento”.
El destino de las clínicas está en cuestión. ¿Pero qué papel cumple el circuito de establecimientos privados que rodean al INEN? Ríos sostiene que es parte del “subsidio que el sector público termina haciéndole al privado”.
EL REPORTERO fue contactado por una “jaladora” que lo llevó a la puerta del local. Allí fue recibido por una enfermera pálida y sudorosa. “No se preocupe”, lo tranquilizó, “porque los médicos que trabajan en el INEN atienden aquí también”. Era el Centro Oncológico Detecta, ubicado en la avenida Angamos Este F-12, a pocos metros de Neoplásicas. “Los médicos del INEN están de huelga pero traen a sus pacientes para tratarlos aquí”, añadió la enfermera.
Detecta cuenta con especialistas para diagnosticar diversos tipos de cáncer como digestivo, prostático y de colon.
En la sala había un grupo de 10 pacientes que esperaba turno para ser atendidos por los especialistas. Una de las tarjetas personales alcanzadas es de Giordi E. Castillo Ruiz, que forma parte del staff de médicos del INEN y “dobletea” en Detecta.
Castillo Ruiz labora como especialista en el área de Medicina Crítica del INEN desde hace cinco años.
Mientras en el INEN los pacientes tienen que esperar meses para ser sometidos a pruebas de rigor, en los centros privados esos exámenes se pueden hacer el mismo día pero cuestan el triple. Por ejemplo una colonendoscopia en Detecta cuesta S/. 400 y una biopsia S/. 100.
También llaman la atención los centros oncológicos cercanos, casi todos en San Borja, gerenciados por médicos del INEN. Fernando Quiroa Vera se desempeña como gerente general del Urología Oncológica, una sociedad anónima. Luis Casanova Márquez preside la Sociedad Peruana de Oncología en Pasaje Pablo Luna. El propio ex ministro Vallejos preside el Grupo de Estudios Clínicos Oncológicos Peruanos. Ricardo Adolfo Delgado Binasco, miembro del staff del INEN, administra el Centro de Cirugía Oncológica, ubicado en la avenida Velasco Astete, Surco.
Es una radiografía donde lo público se entremezcla con lo privado. Pero no en bienvenidas alianzas sino en provechosas cercanías. (Enrique Chávez- Marcelino Aparicio)