miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2049

16/Oct/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre EconomíaVER
Acceso libre NarcotráficoVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Suplementos
Acceso libre AlemaniaVER
Acceso libre CarecVER
Acceso libre HotelesVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Actualidad Más del “faenón” detrás de extensa operación de chuponeo.

El Enchufe de Petro-Tech

7 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Esta semana, Alberto Quimper, ‘Don Bieto’, se negó a declarar ante el
fiscal Óscar Zevallos y carajeó a los periodistas que intentaron obtener declaraciones suyas.

Ernesto Arias Schreiber no pudo dormir la madrugada del martes 14 en su celda de la División de Requisitorias de la Policía, en La Victoria. Una fuente policial asegura que el ex representante legal de la empresa noruega Discover Petroleum pasó la noche de su detención orando ante un cuadro de Jesús Redentor.

Arias Schreiber, 79, se convirtió en el segundo detenido del escándalo del ‘petrogate’. Lo pescaron la noche del lunes último en su estudio jurídico de la calle Los Sauces 308, en San Isidro. No opuso resistencia, pero durante el traslado desde la Policía Judicial a Requisitorias las esposas le cortaron la muñeca.

Llegó sangrante a la unidad policial y fue atendido por una enfermera. Pidió agua sin gas. Fue confinado a una celda ubicada a unos metros de donde se encuentra recluido Alberto Quimper Herrera, ‘Don Bieto’. No pudieron intercambiar palabra alguna.

El martes por la mañana compareció ante el fiscal anticorrupción Óscar Zevallos e insistió en que no participó en el ‘faenón’ petrolero. Esa misma tarde, el juez anticorrupción Jorge Barreto le concedió comparecencia restringida debido a su edad y salud resquebrajada. Regresó a su casa de San Isidro, pero en el trayecto, al ser interrogado por la prensa, pidió que se investigue también el origen de los audios que provocaron el escándalo

La semana pasada, Daniel Saba, presidente del directorio de Perupetro, aludió de manera indirecta a la petrolera Petro-Tech Peruana S.A. (PTP) como autora del ‘chuponeo’ que provocó el “petrogate”.

“Hay algo detrás”, dijo en RPP. “Una empresa que durante mi gestión se ha visto obligada a pagar millones de dólares, y que está relacionada con el medio de comunicación que lanzó la denuncia”.

Alberto Varillas, gerente legal de PTP (y esposo de la conductora de Prensa Libre de Canal 4, Rosa María Palacios) rechazó tajantemente las imputaciones: “Petro-Tech no tiene nada que ver con la grabación, distribución y difusión de los audios”, aseguró a CARETAS. “Acá se ha sacado de proporciones un tema contractual para vincularnos a un tema delictivo”, afirmó.

El domingo 12, el diario La República publicó declaraciones del abogado Alberto Quimper en las primeras horas de su arresto. Quimper habría estado hablando con policías que lo grabaron.

“Al salir la denuncia (los audios), el presidente Alan García se tira contra Rómulo (León) y también contra mí. Pero los más mierdas son los de Petro-Tech, ¡y yo que he sido su abogado! Tres años he trabajado y les gané el caso más jodido que han tenido en su vida. Ellos debieron respetarme a mí, pero por plata, carajo, matan a cualquiera”. Quimper implicó al dominicano Fortunato Canáan, promotor de Discover. “Canaán les contó todo (a Petro-Tech). Ellos le dijeron: cómo los jodemos. Y Canáan les dijo: Muy fácil. Vamos a conversar con (José) Ugaz”.

José Ugaz fue quien acompañó a Fernando Rospigliosi a denunciar el caso en el Ministerio Público, la semana pasada.

Al día siguiente de divulgarse los primeros audios, CARETAS ingresó al portal del Estudio Ugaz comprobando que figuraba en su lista de clientes Petro-Tech. Un día después, ya había desaparecido de esa lista.

Según la empresa, Ugaz fue abogado suyo hasta el 2005 (ver Sección Nos Escriben…). Quimper tomó la posta.

Todo indica que los audios estuvieron circulando en el mercado por mucho tiempo.

La ex jefe de la desaparecida Oficina Nacional Anticorrupción (ONA), Carolina Lizárraga, confirmó a CARETAS que, en junio de este año, el ex procurador adjunto Iván Meini le advirtió de la existencia de “un caso de corrupción que involucraría a altos funcionarios del régimen”.

Lizárraga contó que Meini, quien trabajaba con ella en la ONA, le habló “de audios, e-mails y hasta de lobbies. Pero jamás mencionó nada relacionado con el tema del petróleo”. Pero la zarina renunció al cargo el 30 de junio.

Meini ratificó esa versión: “Es cierto. Yo le comuniqué a la doctora Lizárraga sobre un supuesto caso de corrupción, pero nunca le dije que se trataba de los audios de Perú Petro. Recibí la información de una persona, pero no puedo revelar su identidad”, afirmó.

Él también renunció junto con Lizárraga.

El hecho que Meini fuera abogado del estudio Ugaz durante “siete u ocho meses” en el 2005, después de su paso por la Procuraduría del caso Fujimori-Montesinos, alimenta las especulaciones.

Fuentes múltiples confirmaron a CARETAS que Ugaz fue la fuente periodística del “petrogate’. Los audios rondaron por las redacciones del Grupo El Comercio desde hace un mes.

Ugaz insiste en que la versión es falsa. Dice que fue convocado por Rospigliosi para asesorarlo en este caso puntual.

En el 2003, el ex Consejo Nacional de Inteligencia (CNI), entonces dirigido por el almirante Alfonso Panizo, vinculó a Ugaz con dos empresas de seguridad dedicadas presuntamente al espionaje

Ahora el fiscal Oscar Zevallos lo citará para que declare sobre el origen de los audios.

Lo cierto es que las relaciones entre Perupetro, órgano supervisor del Estado de los contratos petroleros, y PTP son como el agua y el aceite.

PTP tiene plazo hasta el viernes 17 para cancelar US$ 13.6 millones por la producción de gas licuado en la planta de Procesadora de Gas Pariñas S.A. (PGP), en Talara (ver nota aparte).

En junio pasado, Petro-Tech desembolsó US$ 22 millones adicionales por concepto del Impuesto al Patrimonio Empresarial dejado de pagar desde el 2002, según Perupetro.

El 2007, PTP facturó US$ 380 millones. Se afirma que Petro-Tech ha recibido una oferta de compra de US$ 1,500 millones.

“Petro-Tech está hace seis meses en proceso de buscar un socio”, confirmó Varillas. “Si el socio hace una oferta por el íntegro, se consideraría”.

Pero resulta vital que el Estado no rescinda el contrato que data de 1993.

La historia entre Perupetro y Petro-Tech desde entonces es una de trompicones y grandes amistes.

En el 2000, Juan Asseretto fue removido de la presidencia de Perupetro y sustituido por Rafael Samaniego, gerente de Administración y Contratos de Petro-Tech hasta el día previo de su nombramiento.

Fue todo un escándalo porque en ese momento la empresa sostenía un acre diferendo legal con Perupetro por el destino del impuesto a las remesas en el exterior.

La empresa quería someter el contencioso a un arbitraje, pero Perupetro estaba decidido a llevarlo al Poder Judicial.

Samaniego apenas duró en el cargo un mes, pero en ese corto plazo como presidente del directorio de Perupetro canalizó el diferendo hacia un arbitraje.

“Por alguna extraña razón”, ironiza Saba, “el Estado siempre pierde los arbitrajes”.

La situación no es muy distinta ahora.

“Lo que correspondría ahora es que una de las partes pueda demandar a la otra o eventualmente recurrir a una vía arbitral”, sostuvo Varillas.

Según Saba, el propio Alberto Quimper intercedió a mediados del presente año ante el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, para recurrir a un arbitraje.

Lo curioso es que el directorio de Perupetro, del cual era miembro Quimper, había rechazado la vía arbitral.

La propia embajada de EE.UU. expresó su deseo de que el contencioso encuentre un cauce arbitral, recuerda Saba con sorpresa.

“Qué curioso”, dijo Saba. “Petro-Tech es peruana o gringa cuando le conviene”.

Chuponeo 100 %

No hay conversación segura.

Catter y la vulnerabilidad telefónica.

¿Qué tan difícil es interceptar un teléfono en el Perú? Eso depende. Como explica Humberto Catter, experto en seguridad, el chuponeo de un teléfono fijo es relativamente sencillo: “No se necesita mucho conocimiento. Se puede identificar qué cable es el que va a la casa u oficina, de modo que en cualquier punto puedo colocar un dispositivo que pueda lanzarme esa señal inalámbricamente a un sitio remoto, como un automóvil a 2 ó 3 cuadras de la casa del interceptado o un edificio cercano”. Luego se graba y listo.

Para ‘pinchar’ teléfonos celulares se necesitan equipos más sofisticados y caros. Caben en un maletín y se asemejan a una laptop común y silvestre.

Equipo de intercepación de celulares valorizado en US$ 20 mil.

En otros casos, existan maneras más ingeniosas de intervenir un celular, como intervenirlos con un software que se puede conseguir por US$ 5,000.

Por esto se aconseja siempre tener el teléfono a la vista y no prestarlo.

En el ciberespacio, por otro lado, los hackers suelen actuar engañando a los usuarios para que pongan su contraseña en páginas falsas o bajando programas que resultan ser archivos troyanos. Incluso esta semana apareció uno en homenaje al dúo Quimper-León. Catter sostiene que en seis de cada 10 barridos electrónicos que realiza encuentra rastros de interceptación.

Destino El Salvador

Ampliar imagen

El lunes último, un grupo de policías antisecuestros viajó a Colán, Piura, para capturar a Rómulo León Alegría, pero no lo encontraron. La información que recibieron había sido falsa. Ahora versiones policiales indican que el prófugo podría encontrarse en El Salvador, desde donde estaría negociando su entrega. Otros indican que se esconde en su tierra natal, Trujillo. Lo único cierto es que a León parece haberlo tragado la tierra. Desapareció el lunes 6. Su secretaria Lida Paola Casuso declaró a la Policía que, aquella mañana, retiró US$ 9,000 para entregárselos a su jefe, que hasta se llevó las CPU de sus computadoras.


Búsqueda | Mensaje | Revista