Cultural Antropóloga presenta libro para descifrar simbología preinca.
Huacos Relatos
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Luego de publicar sus 22 libros, Natividad espera que todos leamos la simbología andina. |
Las crónicas españolas sobre las culturas precolombinas no satisficieron la curiosidad de Natividad Vásquez Pérez. Sentía que estas interpretaciones eran erróneas. Convivió con personas quechuahablantes, aquellas que manejan conocimientos transmitidos de manera oral generación tras generación. La antropóloga adquirió nociones de ciencias básicas como ingeniería ambiental, biología y matemáticas.
Luego de 30 años de estar sumergida en museos, huacos y textiles, Natividad entiende los símbolos preincas: “Ya sé leerlas”. Por ejemplo, en los frisos moches de la Huaca de la Luna, donde historiadores veían la imagen de un dios, ella lee una clase de odontología. “En esta imagen, ellos explican que para que ocurra una oclusión dental intervienen los huesos y músculos de la cara, por eso el rostro está sin piel, y el sistema nervioso central”, explica. Atrás quedaron los significados religiosos y los rasgos antropomorfos enseñados durante años. “Esa es la visión mágica de los españoles”, refiere la doctora.
La cultura Moche es el eje central de su libro ‘Biblioteca Prehispánica’, el primero de 22 que piensa publicar. Natividad espera que con estos libros, todos puedan aprender a leer la iconografía de los huacos.
Cada cerámica o telar es un texto que encierra una enseñanza o una historia. Además del mensaje, en el huaco aparece un sello de identificación de su autor. Para identificarlo se busca el mismo símbolo en su huaco retrato. La firma también indica la especialidad del autor (ver foto). El huaco retrato es una foto donde el escritor vestía sus diplomas y medallas. En los tocados se sugiere las materias que domina. El cetro identifica a los docentes universitarios, como el cetro del Señor de Sipán.
Natividad asegura que los incas ya conocían la brújula, los mapas y las rutas náuticas. Ellos viajaban hacia culturas lejanas para aprender. A su vez recibían aquí a profesores y alumnos de otras regiones del mundo. Así es, hasta el Perú llegaron egipcios, chinos, europeos e indios norteamericanos. Estudiaban en las huacas que servían como universidades. “El tocado los identifica, no son tocados que se utilicen acá”, sostiene la doctora refiriéndose al ceramio de una estudiante china en el Museo de Arqueología, Antropología e Historia del Perú. Las rutas náuticas que usaban estos viajeros las publicará Natividad en un próximo libro. (ACD)