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Economía Textileros le hacen serios cuestionamientos al inminente TLC con China, que ya copó tres cuartas partes del mercado local.

Gamarra En Guardia

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Franco Cerval de la Unión Nacional de Empresarios Tex tiles (UNETE) se pregunta por qué la aduana tendría que funcionar con el TLC si hasta ahora ha fracasado con subvaluación y otras irregularidades.

Hace casi medio siglo Gamarra era un gigantesco pampón de buses que llegaban con los productos agrícolas del interior, cercado por negocios colaterales como burdeles y talleres de mecánica. Cargar los vehículos de regreso con prendas de vestir que surtieran el mercado de provincias resultó el primer paso para que el actual trajín de 144 galerías, 10 mil empresarios y sus 60 mil empleados convirtieran a esas cuarenta cuadras en el corazón de lo que Franco Cerval llama “el concepto de empresa manufacturera emergente”.

Cerval es director de la Unión Nacional de Empresarios Textiles (UNETE) y tiene 25 años en el negocio de la hilandería. Gamarra todavía bulle pero el golpe se siente cada vez más en su periferia. La planta del propio Cerval en Lurín pasó de tener 280 empleados hace dos meses hasta unos 180 en la actualidad. El primer piso de su oficina en Lima ha sido invadido por los pintores, pues se vio obligado a subarrendarlo a otra compañía debido al ajustón de márgenes.


 


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