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Nacional Con 400 años de historia y restauración de por medio, los órganos del templo de Andahuaylillas vuelven a sonar.

Melodías de Andahuaylillas

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Templo de Andahuaylillas
31 de octubre. El organista francés Uriel Valadeau se enfrenta a un órgano
de 1610, el más antiguo de América Latina.

La historia parece simple, y sin embargo no lo es. A primera vista, tan solo la restauración de dos órganos achacosos de la iglesia San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, léase la Capilla Sixtina de América. A segunda, la preservación de otros tesoros: el legado cultural inmaterial, la identidad, el tan mentado desarrollo local a través de una atracción más para el turismo voraz.

El visitante que cruce las puertas del citado templo cusqueño estará adentrándose en una obra de arte de proporciones bíblicas con guiños diabólicos: sobre el muro de entrada a mano derecha, un atado de demonios arrastra a los condenados al Infierno. El visitante, entonces, no percibirá aún el pan de oro descostrado, ni a aquellos personajes terribles con sus rostros terriblemente desdibujados. Poco a poco, el ojo fino irá descubriendo entre los frescos atribuidos al artista Luis de Reaño los frutos lascivos, las sirenas, la santa con sus pechos sobre una bandeja, aquella otra con sus propios ojos en las manos, e incontables putti, esos ángeles regordetes tan abundantes en los frescos manieristas de Miguel Ángel y Rafael.


 


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