
Enrique Ponce se llevó el Escapulario en la última corrida.
La Revancha de Ponce
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El maestro valenciano demostrando su poder como lidiador y sus maneras como esteta. Ponce se sacó el clavo. |
Poco después de la triste e infausta decisión histórica que tomó el año pasado el burriciego jurado nombrado por el Alcalde del Rímac, Leyton Díaz, de dejar el Escapulario al triunfador de la Feria desierto, cosa increíble ya que Ponce, como él mismo confesó, había hecho la mejor faena de todas las realizadas por él en Lima, yo llamé por teléfono a España a Victoriano Valencia, su suegro, ya que no pude encontrar a Ponce por estar éste en Italia. Quería saber el real estado de ánimo del maestro ante esta injusticia tan proterva. “Está muy fastidiado, todavía no acaba de comprender lo que pasó en Lima por la mente de los que le arrebataron el Escapulario”, fue su aclaración. Y es que nadie hasta hoy puede entender cómo las mismas personas que dejaron pasar al toro como apto para Acho, y después de tan señalado faenón, ellas mismas le negaran el trofeo a Ponce porque el toro no tenía presencia. ¡Qué bárbaros!
Este sábado pasado por la noche, en el restaurante Laeñe, hubo una concurridísima reunión del “todo Lima” que tiene que ver con lo taurino en la que recibió Ponce diversos trofeos que quedaron pendientes de entrega en el 2007. Pude hablar con él un par de minutos. “Mañana la rompo en Acho. Voy dispuesto a todo”, me hizo saber. Y como no hay mal que por bien no venga, este berrinche del año pasado, sirvió para que este moderno conde de Montecristo planeara su “venganza” dejando a la plaza embelesada y atónita, burriciegos incluidos, con el arte inmenso que destiló. Hubo un minuto de silencio por el fallecimiento de Raúl de la Puente, crítico insobornable, baluarte inexpugnable de la mejor sabiduría taurina, extraordinaria persona y mejor amigo. Ponce se sacó la espina y Acho reeditó una de esas tardes completas para el recuerdo. Cortó 4 orejas a través de dos sendas estocadas a cada uno de sus toros, logrando enderezar la corrida desde el comienzo poniendo a parir a “El Fandi” y a Castella que completaban el cartel.