Crónica Detalles acerca de la nueva vida de Magaly Medina en la prisión de Santa Mónica.
Del Canal al Penal
Como le han dejado el cabello color zanahoria, Magaly Medina usa un pañuelo sobre la cabeza. Un pañuelo cualquiera, distinto a los modelos y prendas que vende Company, su marca preferida de ropa. No usa maquillaje. No importa: no necesita afinar ninguna sonrisa con ningún labial. Prefiere usar cafarenas, ropa oscura. Sencilla.
La idea es siempre guardar el perfil bajo y mantener el status quo, la igualdad. Cuando le traen pizzas, se asegura de que haya suficientes cajas para las casi sesenta presas de las celdas de Prevención. Cuando le traen agua, les compra botellas de gaseosa a sus compañeras de habitación. Cuando tenía que dormir en las mismas cajas de pizzas o contra la puerta, la equidad también debía primar. Cuando le trajeron colchones, trajeron para todas. El 10% de todo va al INPE. De todo lo demás, regala casi la mitad. Por decisión propia, ella es una más. La simetría es un tema importante en el penal de mujeres de Santa Mónica, en Chorrillos.