Cultural Libro "Asesinas" explora historias donde el crimen fue la única puerta hacia la libertad.
Cuando Las Mujeres Matan
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En 1988, "Doña Bella" contrató sicarios para liberarse de su esposo, subprefecto de Pisco. |
La sutileza es una cualidad femenina. Ser delicada en los momentos difíciles para salir bien librada. Incluso al momento de matar, las mujeres destacan por su sutileza frente a los hombres.
Según un estudio de 1997 de la Universidad de Guelph (Ontario, Canadá), el 80% de las asesinas prefieren métodos que no dejen huellas como el veneno. Aunque un 12% elige objetos contundentes como cuchillos o armas domésticas. En la mayoría de los casos que no han sido resueltos, es muy probable que una mano femenina esté detrás.
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Rosa María Cifuentes recopila 11 crímenes en el libro Asesinas. |
Entre los móviles para el homicidio, el 75% de las mujeres lo hicieron para obtener algún beneficio como una herencia; un 13 % para obtener control y un 12% por venganza.
La prensa suele regodearse ante una homicida. Sensacionalizan la historia una y otra vez, hasta deformar su imagen y convertir a la culpable en un monstruo o una celebridad. En el libro “Asesinas”, de la editorial Mesa Redonda, la periodista Rosa María Cifuentes, planea regresarlas a su estado humano: “Detrás de cada crimen hay una trágica historia, a las protagonistas hay que mirarlas con compasión”.
Investigadora de la Universidad de San Martín de Porres, Cifuentes escogió 11 casos entre los que destacan los de Giuliana Llamoja y Nelly Bardales, “Doña Bella”. “En Lima los asesinatos son mucho más domésticos. En la sierra son más escabrosos, llegan hasta a descuartizar”, comenta. La justicia también es diferente. Mientras en Lima la mayoría es arrestada, en provincias el Poder Judicial es más lento y la asesina puede quedar impune. (ACD)