Nacional Ganar terreno al mar impediría la absurda demolición de restaurante frente al mar.
El Espigón Necesario
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El espigón de la playa Barranquito debe crecer hasta 200 metros para ganar playa al mar. Ahí se podría construir el malecón y civlovía. |
EL restaurante Cala, propiedad de Gresco S.A.C, a orillas del mar barranquino, se edificó primero en la cabeza del empresario Juan Armando Lengua-Balbi a comienzos de 1995. Sabía que un restaurante de cinco tenedores serviría para hacer florecer la Costa Verde. Fueron necesarios diez años, un millón y medio de dólares e innumerables papeleos para que Cala se materializara en la playa Barranquito.
El pasado 30 de septiembre el juez Jorge Luis López Pino, del Cuarto Juzgado Civil de Lima, ordenó su demolición porque el Cala estaría construido en la franja intangible de la Costa Verde y la Municipalidad de Barranco no acreditó los Estudios de Impacto Ambiental del proyecto. La demanda fue interpuesta por Javier Alvarado Layme, presidente de la Asociación Juntas Vecinales de Barranco. El mismo vecino enjuició al Sport Point, de propiedad de Gustavo Delgado Cafferata, pero su denuncia fue declarada infundada.