Entrevistas El humor insomne y constante de Felipe Carbonell en entrevista insólita.
La Sonrisa Precisa
 |
Duerme solo cuatro horas seguidas. "Soy hiperactivo, extrovertido, mujeriego, impuntual y amiguero". |
A Felipe Carbonell lo conozco de toda la vida. Él, imitando a los andinos me llama siempre “premo”. Y es que somos parientes, nuestras abuelas paternas eran primas. Se casó en 1959, en Estados Unidos, con una norteamericana con quien tuvo dos hijos y ahora tres nietos. Llegó al Perú por primera vez en 1963 por asuntos de negocios y conoció nada más llegar al compositor Lorenzo Humberto Sotomayor, autor de muchos valses, siendo el más conocido “Corazón”, con quien se encontraba en el bar Tradición de Petit Thouars. Éste le auguró que, pasara lo que pasara, Felipe acabaría viviendo en el Perú. Y así fue. En el ’70, después de una ruptura de negocios con sus socios norteamericanos, se vino a vivir al Perú. El que sea amigo de todo el mundo, del más alto al más bajo, es cosa inherente a él y muy sabida, pero lo que para mí resalta más en su personalidad es la increíble capacidad que tiene para no dormir y su capacidad de recuperación a base de pequeños sueñecitos de muchos segundos o pocos minutos. Sobre esto le pregunto:–Tú te duermes por todas partes, ¿no es así?
–Nunca me atrevo a sentarme en primera fila en ningún evento y en partidas de cartas me echo mis siestecitas cuando no me toca jugar. Hasta hace poco me dormía en los semáforos en rojo, pero nunca me he dormido con el carro en movimiento ya que si voy acompañado converso, y si voy solo canto y hablo conmigo mismo.