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Urbanismo Tras equívoca oferta municipal sobre remoción de publicidad irregular en la Panamericana Sur, el problema de su permanencia continúa.

La Broma de Los Paneles

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Kilómetro 95.5 de la Panamericana, acercándose al bulevar de Asia: 1 golpe de vista, 10 anuncios apretadamente encuadrados en el parabrisas. Publicidad peligrosa, además de poco efectiva.

Un estudio de mercado de la empresa Clear Channel Outdoor dice que el 80% de la población mira la publicidad exterior. Si eso sucede en una carretera congestionada, como en verano, suficiente motivo para que esta retire los 21 paneles publicitarios que, según la ONG Luz Ámbar, tiene colocados en la Panamericana Sur y no cumplen con las regulaciones de la ordenanza 1094.

La distracción visual y el afeamiento del paisaje son evidentes. Clear Channel, junto con Petty Publicidad y Punto Visual, domina la cantidad de publicidad mal ubicada en la franja de costa que llega hasta la playa Pucusana y firman la mayor parte de los 76 carteles irregulares que detectó una reciente inspección de la Municipalidad Metropolitana de Lima y Defensa Civil.

Se trata de avisaje que no respeta la distancia mínima de 300 metros que debe haber entre panel y panel, que se ubica en la berma central, que tiene vértices que ingresan a la pista, que ha sido colocado a menos de 100 metros de las intersecciones, entre otras características detalladas en la ordenanza 1094, emitida por la Municipalidad de Lima en noviembre del año 2007. Esta ordenanza, el resultado consensual de las propuestas de las partes involucradas, establecía operativos de fiscalización por parte del municipio para detectar los paneles mal ubicados y daba un plazo de 1 año a las empresas de publicidad exterior para regularizar las ubicaciones. En noviembre del 2008 el plazo se venció. Inexplicablemente, la municipalidad acordó una prórroga hasta el 31 de marzo de 2009 –final de la temporada de verano–, como consta en el Acuerdo de Concejo número 538, decisión mal recibida por los medios y la opinión pública. Las rechiflas obligaron a una rectificación y se anuló la prórroga. “Remover los paneles no es una cosa sencilla y comprende más de una temporada, pero hubo una percepción equivocada de que se estaba favoreciendo a las empresas infractoras. Por eso se tomó la decisión de derogar el Acuerdo y que los carteles salgan el día de mañana, voluntariamente o mediante acción forzosa”, explica Ángel Delgado, regidor de la municipalidad. Lentamente, trabajadores ediles retiran las moles de 18 toneladas a ritmo de un panel por día y un costo promedio de 7 mil soles, factura que, señala Delgado, es traspasada al infractor. Otras empresas han optado por la vía voluntaria. Sin embargo la solución, además de parsimoniosa, aún es compleja: el Poder Judicial está admitiendo acciones de amparo basadas en antiguas autorizaciones mal otorgadas por municipios distritales. Así esta publicidad gana tiempo y verano. El verdadero final del embrollo pareciera estar en manos de las marcas que deciden anunciar en estos paneles: a sacar cuentas y ver qué tan rentable resulta poner su logo en una tragedia de carretera.


 


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