domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2061

15/Ene/2009
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre UrbanismoVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre HistoriaVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo
Sólo para usuarios suscritos Luis Freire
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Internacional El martes 20 a las 12:00 horas juramentará en el Capitolio. El mundo entero a la expectativa.

Obama Llegó La Hora

5 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Agenda inicial con América Latina: lucha contra la inequidad y mantenimiento del embargo a Cuba.

La expectativa es tan grande como su aprobación. A pocos días de asumir como el nuevo presidente de Estados Unidos, un 82% de los compatriotas de Barack Obama considera positivo su desempeño durante las semanas de transición. Es un ráting mucho más favorable que el de sus predecesores, y en medio del cataclismo económico mundial las esperanzas ante sus primeras acciones de gobierno se volvieron igualmente globales. Los formidables desafíos confrontados por la nueva administración marcarán lo que el Nobel Joseph Stiglitz vaticina en esta edición como un “año lúgubre”.

Las características de la relación entre el gobierno de Obama y América Latina permanecen aún bajo un gran signo de interrogación. El nuevo presidente, que asumirá su mandato el próximo martes 20, reconoció que no ha pisado el continente fuera de su país y las alusiones a la región durante el debate electoral fueron pocas.

Del equipo “latino” que integra el gabinete de Obama, es Cecilia Muñoz la que ostenta probablemente el perfil más interesante. Hija de bolivianos, y luchadora incansable por la legalización de los inmigrantes, será la próxima directora de Asuntos Intergubernamentales, que coordina las acciones de la Casa Blanca con los gobiernos locales y estatales.

La senadora californiana Hilda Solís es la primera latina, hija de mexicanos, nombrada como secretaria de Trabajo. Aboga por la reforma migratoria, la moderación del embargo a Cuba y se opuso recientemente a la aprobación del TLC con Colombia debido a su tenebroso récord de asesinato de sindicalistas.

Controversial resultó la elección de Ken Salazar, senador por Colorado, como secretario de Interior. La cartera es muy diferente a la del ministerio de Córpac pues maneja los recursos naturales: la minería, 390 parques y monumentos nacionales, regulación de la caza y pesca y las relaciones federales con los gobiernos indígenas.

Ampliar imagen

Parafernalia presidencial sin precedentes.

Activistas ambientales expresaron su desacuerdo por la aparente buena relación entre Salazar y grandes compañías mineras. Como para guindar la cereza en la torta, un vocero de la National Mining Association lo alabó como “un hombre de mente abierta que puede ver, al menos, dos lados de una cuestión”.

Louis Caldera, como Salazar también hijo de mexicanos, es un militar retirado, ex diputado por Los Ángeles y ex presidente de la Universidad de Nuevo México, nombrado como director de la Oficina Militar de la Casa Blanca.

El grupo es redondeado con el premio Nobel de Química de 1995, Mario Molina, que será asesor presidencial en asuntos de Salud y Medio Ambiente.

La próxima secretaria de Estado, Hillary Clinton, nació en Chicago, en cuya lid política se curtió Obama, pero resulta un personaje muy familiar. “Creo que su nombramiento va a ser bien recibido en América Latina. La mayoría de norteamericanos guarda buenos recuerdos de la era Clinton”, sostiene Michael Shifter del Diálogo Interamericano. “Tiene la oportunidad de dejar huella en un momento en que la imagen internacional de EEUU es muy mala”.

¿QUÉ ES LO QUE PIENSA EL PROPIO OBAMA? Una de las menciones hechas durante la campaña puede arrojar premonitorias luces: “todos los días, a lo largo del continente, es librada una lucha diferente. No contra los ejércitos enemigos sino contra la amenaza mortal del hambre y la sed, la enfermedad y el abandono. Ese no es el futuro que tenemos que aceptar, no para los niños de Puerto Príncipe o las familias altoandinas del Perú. Podemos hacerlo mejor. Debemos hacerlo mejor”.

Son palabras elocuentes para quien no ha llegado a estos predios. Fueron pronunciadas el pasado 23 de mayo por el entonces precandidato ante la audiencia de la Fundación Cubano Americana e incluyó frases en español (“todos somos americanos”), citas de Martí y alusiones a Bolívar.

Obama hizo una elocuente comparación entre los inmigrantes, su propio caso de ascendencia africana y los fundamentos en los que se basa la idea de nación estadounidense. “Pero”, advirtió, “si somos honestos con nosotros mismos reconoceremos que hemos fallado en comprometer a los pueblos de la región con el respeto que se le debe a un compañero”.

Criticó a George W. Bush por no cumplir sus promesas de intensificar la integración. “Desde que se embarcó en una equivocada guerra en Irak, su política en el continente ha sido negligente hacia nuestros amigos, inefectiva con nuestros adversarios, desinteresada sobre los retos que le importan a la gente e incapaz de avanzar con nuestros intereses en la región”.

A juzgar por esa intervención, el lenguaraz presidente venezolano no debería confiar en los “vientos de cambio” a los que se refirió hace poco. “No es de extrañar”, señaló entonces, “que demagogos como Hugo Chávez llenen el vacío. Su predecible, pero muy peligrosa, mezcla de retórica antiamericana, gobierno autoritario y diplomacia de chequera ofrece la misma falsa promesa de las políticas fallidas del pasado. Pero Estados Unidos se encuentra tan alienado del resto de América que esta tediosa visión continúa sin un contrapeso y avanza desde Bolivia hasta Nicaragua”.

Obama utiliza a Chávez como un ejemplo para demostrar que la democracia trasciende las elecciones. “Es un líder democráticamente elegido pero también sabemos que no gobierna democráticamente. Habla del pueblo pero sus acciones solo sirven a su propio poder. Sin embargo, los tontos intentos de la administración Bush por disminuir su poder solo lo han fortalecido”.

Para Obama la situación es consecuencia del fracaso “en identificar prioridades más allá de Irak”.

Resulta muy sugerente que también desaprobara el enfoque en la agenda. “En lugar de involucrar a la gente de la región, hemos actuado como si todavía pudiéramos dictar unilateralmente los términos”, declaró. “Fallamos en unirnos a la batalla por los corazones y las mentes. Por demasiado tiempo, Washington se ha enfrascado en debates obsoletos, insistiendo en gastadas improntas de drogas y comercio, democracia y desarrollo; aunque no resistirán el paso del tiempo”.

¿Y ENTONCES QUÉ OFRECE? La “nueva alianza americana” propuesta por Obama gira en torno a una agenda que favorezca la “democracia, seguridad y oportunidad”.

En el caso de Cuba ya advirtió que levantará las restricciones en envíos de dinero a la isla y viajes a la isla de los exiliados. Pero “mantendré el embargo. Así le presentamos al régimen una elección clara: si das pasos significativos hacia la democracia, comenzando con la libertad de todos los prisioneros políticos, avanzaremos hacia la normalización de las relaciones. Ese es el modo de traer un cambio real a Cuba: a través de diplomacia fuerte, inteligente y de principios”.

Adelantó que continuará financiando el Plan Colombia para combatir al narcotráfico y la guerrilla en ese país. De nuevo volvió a la carga contra Chávez: “sacaremos a la luz cualquier apoyo a las FARC proveniente de gobiernos vecinos. Esta conducta debe ser expuesta a la condena internacional, aislamiento regional y –de ser necesario– fuertes sanciones. No se puede tolerar”.

También apareja la anunciada reforma migratoria con el trabajo conjunto para derrotar una de sus preocupaciones esenciales en el continente: la inequidad. “A pesar de una creciente clase media, 40% de los latinoamericanos viven en la pobreza. Esto alimenta todo: desde las drogas a la inmigración, hasta el apoyo a líderes que apelan a los pobres sin cumplir con sus promesas”.

La elección de Joe Biden como su compañero de fórmula fue interpretada por la prensa como una forma de suplir la inexperiencia de Obama en materias de política exterior. Pero como lo recordó Marcela Sánchez en su columna del Washington Post, durante sus 35 años en el Congreso, de los cuales pasó los últimos diez en el Comité de Relaciones Internacionales, el nuevo vicepresidente participó solo en cuatro viajes abajo del Río Grande: dos a Colombia y dos a México.

Antes de que Biden se llevara la nominación fue voceado el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, cuyo ancestro charro y amplio conocimiento de la región lo convertían en un candidato mucho más cercano. Obama lo designó posteriormente como el próximo secretario de Comercio, pero el propio Richardson terminó por declinar porque en el mencionado estado se investiga el contrato otorgado a dos empresas que donaron US$ 110 mil a su campaña.

Biden, que también ha expresado su preocupación por la inequidad, se opuso regularmente a la firma de los TLC. También votó contra el del Perú. Obama, por el contrario, subrayó en el evento de Miami que lo apoyó “porque había previsiones laborales y ambientales. Ese es el tipo de tratado que necesitamos, un tratado que eleve a los trabajadores, no solamente a las corporaciones”. Ahora resta esperar que logre darles cuerpo a tales metas y que, a diferencia de su antecesor, sepa fijar más de una prioridad en el mapa. (Enrique Chávez)


Búsqueda | Mensaje | Revista