Pérdidas (1920–2009)
Fernando Cabieses Molina
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Su libro “Dioses y Enfermedades” mereció el Premio Bienal Hipólito Unanue en 1984. |
Se nos fue Cabieses, nada menos que hoy. Nos hicimos amigos cuando fuimos estudiantes de medicina, en la década de 1940. Él era alumno del sexto año, allá por 1942. Yo no era sino un cachimbo que comenzaba a dar mis primeros pasos en ese fascinante problema de ejercer la medicina en un fascinante país como nuestro Perú. Vivimos la vida con alegría y con el disgusto de la incomprensión. En cierto modo, con la diferencia de edad, vivimos vidas paralelas.
El que soba sube: ¿sabe?; así definió, en unas festivas letrillas, a un consagrado y admirado maestro. Estas eran esperadas por todo el mundo en el almuerzo de la promoción de Fernando. Me acuerdo algunas porque ese año, fueron publicadas en periódico que yo fundé, con el denominativo de Termómetro. Me acuerdo de un profesor que era la imagen de la vejez, que fue definido: Hueso, pellejo y mandil. De otro que fue identificado con facilidad, dijo: Tan elegante y atildado, por costumbre o manía. El festivo diario tuvo que desaparecer.