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Local El planeo del Airbus sobre el río Hudson abarcaría la Av. Salaverry desde el Campo de Marte hasta la Pera del Amor.

Si Hubiera Sido en Lima…

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El destino del vuelo era Charlotte, Carolina del Norte. Su piloto, Sullenberger, fue invitado por Barack Obama a la inauguración presidencial.

A 500 km/h, impactar con una bandada de gansos es como disparar piedras en las turbinas, destroza el motor, explica César Atala, piloto profesional con 11 mil horas de vuelo y ex presidente del cuasi desaparecido Collique. Es lo que le sucedió al Airbus 320 de Us Airways piloteado por CB “Sully” Sullenburger (67 años, 19 mil horas de vuelo) sobre Nueva York la semana pasada. Con los dos motores apagados, la nave con ciento cincuenta pasajeros a bordo se convirtió en un inmenso planeador temerariamente a la deriva sobre una ciudad con terribles y recientes recuerdos de incidentes aéreos.
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La extensión de la maniobra en Lima. En el Rímac solo aterrizaría un helicóptero.

Según Atala el cielo despejado permitió al piloto hacer una buena aproximación visual. Además, agrega, el acuatizaje en el Hudson es relativamente sencillo, igual que hacerlo sobre una piscina, por sus aguas tranquilas. En el mar lo más probable habría sido que el avión se rompiera en varias partes o que simplemente se deshiciera al contacto con el agua. Según el mismo Atala la maniobra la puede hacer cualquier piloto comercial bien entrenado, como lo están todos, por eso pasan pruebas cada 6 meses en un simulador de vuelo en el que enfrentan todo tipo de emergencias: se pone el avión en velocidad de planeo (en este caso debe haber sido unos 200 nudos, es decir 400 km/h. La velocidad de planeo varía de acuerdo al peso del avión, cantidad de combustible, etc.) y se desciende sobre el lugar escogido. De cualquier manera, en los EE.UU. ya se ha pedido la Medalla del Congreso para el “ Piloto Héroe del Hudson”.

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Pericia evitó tragedia en Nueva York.

Trasladando imaginariamente la proeza aérea a Lima, la extensión del planeo hecha por el piloto norteamericano – 4.10 km sobre la ciudad más poblada de los EE.UU. (más de 8 millones de habitantes según censo del 2005)– equivaldría a un avión de 169 libras de peso y con el tanque de combustible lleno flotando sobre la avenida Salaverry desde el Campo de Marte hasta dos cuadras antes de llegar a la Pera del Amor. El riesgo es que, aún si la Salaverry fuera el más plácido y dulce río, y el piloto hubiera podido acuatizar la nave sana y salva, lo más probable es que llegando a la avenida del Ejército una combi, cruzándose la luz roja, se hubiera llevado de encuentro el avión. Sin SOAT además.


 


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