Policiales De milagro, red de tráfico ilícito de bienes culturales queda al descubierto. Sanciones, sin embargo, son bajas.
Negocio Non Sancto
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Departamento de Joseph Hilliard Holland en el Jirón Belén 1087. La Policía incautó lienzos y esculturas, así como escritos que datan de los siglos XVI y XVII, sillas y mesas de la época colonial. |
Decenas de vírgenes, cristos y santos parecían confabular en el milagro: la incautación de 59 piezas robadas pertenecientes al patrimonio cultural de la nación, principalmente arte sacro producto del expolio de diversas iglesias del país. El milagro, operado a través de la labor de la División de Robos de la PNP, llevaría a esta hasta un noveno piso de un edificio en la cuadra diez del Jirón Belén, para descubrir el pasado jueves prácticamente un museo entero en la vivienda del ciudadano estadounidense Joseph Hilliard Holland, de 78 años.
Las señales santas habían empezado un mes antes, el 16 de diciembre, cuando la persecución policial de un automóvil robado diera la pista para seguirle los pasos a Holland. En la maletera, el mayor Armando Camarena encontraría una agenda con la fotografía de la escultura de Santa Filomena que había sido sustraída de la Iglesia Recoleta de la Plaza Francia el año pasado. A esta imagen Camarena le atribuiría el milagro de no morir acribillado por los delincuentes junto al comandante César Iturrizaga. En la página seis de la agenda, el oficial advirtió la siguiente anotación: “GRINGO JOSETH” – Plaza San Martín Jr. Belén N° 1087, piso nueve, teléfono 4283241, dos niños del Cusco US$ 2,400 cancelado, una custodia de barranco US$ 1,500 cancelada, terracotas US$ 600 cada una cancelada, Virgen Sta. Filomena US$ 1,000, a cuenta US$ 400, resta US$ 600”.