Entrevistas Héctor Chumpitaz vuelve animoso a la cancha en entrevista insólita.
La Sonrisa Del Capitán
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Héctor Chumpitaz pertenece al "Club de los 100", al haber jugado 150 partidos por la selección peruana de fúrbol. |
Héctor Chumpitaz, nada más y nada menos. Nacido en Cañete hace 64 años (que no los aparenta en absoluto). El futbolista peruano más emblemático (récords hablan) de todos los tiempos. No lo conocía personalmente hasta que en la fiesta que por su cumpleaños dio Carlos Álvarez acabó sentado a mi lado. Lógicamente, y a lo largo de la noche, tuve la gran oportunidad de conocerlo y de ahí nació esta entrevista que me concedió afablemente y sin límite de tiempo. Ahora, nuevamente juntos, pero esta vez bis a bis en una mesa del restaurante Costa Verde saco mis propias conclusiones. Se trata de una persona fundamentalmente buena, de una gran limpieza moral, de una sencillez aplastante y un pasar por la vida con ciertas dosis de timidez que lo hacen más entrañable. Es sincero y responsable y no se extralimita en ningún momento en ese tipo de respuestas que pudieran magnificarlo o venderle imagen a costa de la ambigüedad. No habla mucho pero habla claro y siempre buscando la verdad nítida de sus asertos sin establecer opiniones que pudieran tener alguna arista injusta. ¡Chapeaux! ¡Me quito el sombrero ante él! He aquí lo que nos cuenta el Gran Capitán.¿Cuándo empezó a jugar al fútbol?
–A los 6 años. A los 14 entré en competencias jugando en Cañete por el Deportivo Santa Bárbara. Con 16 años y ya en Lima jugué en un equipo que se llamaba “11 amigos de Comas” en una liga no reconocida. A los 18 jugué en el equipo de segunda profesional “Unidad Vecinal Nº 3” del Callao y de ahí me ficharon y pasé a jugar por el Deportivo Municipal. Durante los 2 años que estuve en el Muni nunca nos ganó la U y cuando llegué a la U nunca nos ganó el Muni. Mi debut internacional fue en el año 65 contra Paraguay, partido amistoso que ganamos 1 – 0.