Cultural Sede del Poder Judicial celebra 80 años con libro sobre su arquitectura.
Palacio en la Balanza
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El Salón de los Pasos Perdidos, ingreso principal del Palacio de Justicia. |
Joya de la Justicia (Interforum, 2009) es un libro que funciona como ensayo arquitectónico de la riqueza estética del Palacio de Justicia, inspirada en la construcción más grande que vio Europa durante el siglo XIX. Además ofrece una interesante crónica de su nacimiento. La idea fue del presidente Augusto B. Leguía: con motivo del centenario de la instalación de la Corte Suprema, construir un Palacio digno de la majestad de sus funciones. Hasta entonces, la justicia se impartía en un sencillo local de la cuadra 5 de Miró Quesada, y hasta ahí había llegado luego de unas cuantas mudanzas desde la época virreinal. Ya en 1906 Manuel Prado había acariciado el mismo proyecto al decretar la construcción del susodicho edificio en la actual Plaza San Martín, pero la obra nunca llegó a concretarse. Así que Leguía expidió la partida de nacimiento del Palacio el 26 de mayo de 1928; la rebelión de Sánchez Cerro en Arequipa, sin embargo, y su posterior ascenso al poder, suspendieron el proyecto en 1930.
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Portada de Joya de la justicia. |
Los trabajos recién se reanudaron en 1937, con el gobierno de Óscar Benavides, bajo los diseños originales del arquitecto polaco Bruno Paprowsky. Paprowsky había dibujado la nueva sede a imagen y semejanza del Palacio de Justicia de Bruselas, diseñado a su vez por Joseph Poelart y considerada su obra cumbre. Y así, después de un accidentado y largo camino, la Justicia se estableció definitivamente en el Perú, el 5 de diciembre de 1939. Simbólica demostración de que tarda, pero llega.