Efemérides Muestrario de versatilidad del trago. Degustación incluida.
Día del Pisco Sour: La Nueva Mezcla
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Schuler tras barra del Key Club. Explica invención: Peach Schuler. Tómese y pronúnciese con moderación. |
No hay enigma en su origen, que ha sido rastreado hasta el pisco punch, Victor Morris y lejanas tabernas como aquella en San Francisco. Su receta ha sido revelada, aunque el arte de su mezcla no sea siempre dominado, y por ello nunca deja de sorprender un primer sorbo amigable en su espuma. El Día del Pisco Sour, este 7, ya no se impone como descubrimiento, sino como festejo institucional de la claridad de su líquido. Pero aún queda lugar a la espontaneidad o a la suerte. Pues de un tiempo a esta parte la versatilidad del cóctel peruano se viene explorando en múltiples barras locales. Valga la fecha para repasarla.
Gusto Adquirido
A Johnny Schuler le importa más el descubrimiento de un nuevo cóctel que de un nuevo planeta. Dicho esto, el Presidente de la Cofradía de Catadores de Pisco del Perú, aclara que él, “quizás por una cuestión de antigüedad”, prefiere el pisco sour clásico. Eso no le impide apreciar la importancia de la exploración y el juego en el desarrollo de la “mixología”. Que es tan arte como la gastronomía. Y que, como tal, no puede permanecer inmóvil. Eso sí, Schuler exige criterio: “Simpleza es belleza”, sentencia. Otro requerimiento: utilizar un buen pisco. Y luego, una revelación: él también se anima por la indagación. Macerado de piña con jarabe de goma, cáscara de naranja, clavo de olor y canela se dejan reposando veinticuatro horas; luego, dos onzas de pisco, licor de durazno, hielo y champagne rosado hasta el tope de la copa. El resultado: un Peach Schuler. Pronunciar bien y lento, para evitar malos entendidos.