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Debate Treinta años después de la muerte del líder, el Día de la Fraternidad es celebrado con el debate interno en punto de ebullición.

El Legado de HAYA

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Alan García en el lecho de muerte de Haya de la Torre, vísperas del 2 de agosto de 1979. Entonces era secretario de organización aprista. A pesar de la calidad de la imagen, parlamentario Wilbert Bendezú asegura que es auténtica.

El mito de Haya de la Torre es una entidad que respira muchos años después de muerto el líder. Y eso cuenta para la anécdota y la sustancia. Como antesala al Día de la Fraternidad que se celebra el 22 de febrero, esta semana salió a la luz en la blogósfera una supuesta esposa del patriarca solterón. La historia tiene todos los visos de una farsa.

Pero otras discusiones, las más importantes, siguen lejos de cerrarse. El legado ideológico de Haya de la Torre preocupa al APRA, que hoy pasa por conflictos de identidad. El propio presidente Alan García ha intentado puestas al día doctrinarias pero buena parte de los compañeros de viejo cuño lo consideran, sotto voce, un vano ejercicio si es que no pasa por un tamiz institucional.

Esas celosas voces podrían recurrir a las palabras que Haya pronunció en una conferencia cuya grabación inédita es presentada esta semana por CARETAS: “No divida usted las ideas desarticulándolas o descuartizándolas como haría un cocinero torpe con un ave”.

Polémicas ideológicas aparte, cantan los resultados. El APRA vive la paradoja de ser un partido oficialista que no gobierna. A la mitad de la gestión, se sigue mostrando incapaz de poner a disposición de la burocracia una cantidad significativa de cuadros especializados,. Tanto que la crisis ha sido reconocida con altavoz por el histórico Armando Villanueva. Peor, el APRA tampoco tiene un candidato que exista en las encuestas con miras al 2011.

Presionado por el resto de la dirigencia, el actual secretario general Mauricio Mulder ya prometió un congreso eleccionario para este año. Quizás sea momento de volver a la pizarra y repasar los métodos del “viejo”, como le llamaban los más cercanos.

“ERA UN HOMBRE con una actividad impresionante y hacía trabajar a la gente bajo presión”, cuenta el parlamentario andino Wilbert Bendezú que lo conoció cuando tenía 76 años. “Las labores en el partido solían realizarse en las noches y bien entrada la madrugada”.

Bendezú recuerda que la agenda pedagógica de Haya de la Torre cubría toda la semana. Los lunes y viernes Luis Alberto Sánchez ofrecía clases de Historia en Alfonso Ugarte. Los martes el líder asistía a las discusiones del Parlamento Universitario y los miércoles al Consejo Ejecutivo Nacional. Los jueves eran celebrados los famosos coloquios del Aula Magna y el sábado era el día central. Luego de la “chocolatada” juvenil, el “jefe” ofrecía clases magistrales que se prolongaban hasta las tres de la mañana. Bendezú sostiene que Haya nunca se acostaba antes porque fue a esa misma hora que lo arrestaron en 1923. El domingo los apristas se encontraban con Haya en la casa Villa Mercedes de Vitarte.

Es el audio de una de esas conferencias sabatinas el que presenta Bendezú, y que, calcula, debe haberse realizado entre 1972 y 1973. Se puede acceder directamente a la disertación en www.caretas.com.pe.

Vale la pena resaltar que, a diferencia de los discursos de plaza pronunciados por el político en carrera, esta grabación transmite su estilo de hacer docencia sin ningún otro filtro.

El tema en cuestión no es para principiantes. La disertación trata sobre la dialéctica hegeliana. “Todo está formado por triadas”, dice Haya. “Es el esquema luminoso de Hegel... la síntesis de los opuestos”.

La densidad de la discusión es reconocida por el mismo conferencista. “Muchos viven tranquilos y se mueren más tranquilos sin saber qué cosa es la dialéctica”, reconoce en son de broma al final de su intervención.

Eugenio Chang, estudioso y biógrafo de Haya, resalta que ya “en su obra maestra, El Antiimperialismo y el APRA, que comenzó a escribir en México en 1928, se puede apreciar su habilidad en el uso de la dialéctica de Hegel para llegar a sus famosas conclusiones de la imposibilidad de aplicar para América Latina las soluciones propuestas filosóficamente para Europa”.

El propio Haya refuerza la idea cuando, durante la conferencia, recuerda que Hegel prefirió no especular sobre el futuro latinoamericano porque “dice, yo no soy profeta. Yo me meto a verificar los hechos”. El relativista Haya lleva el determinismo del filósofo alemán donde realmente le interesa: “Hegel admira la libertad... Todo su proceso conduce a la libertad”.

Su dedicación intelectual vuelve a diferenciarlo de otros políticos. “Me parece que ahí está el gran mérito de Víctor Raúl”, reconoce Chang. Fue candidato derrotado pero murió tranquilo. Con los demás políticos la historia es a veces ingrata pero él dejó una obra, que era lo que más le interesaba”.

En la maratónica entrevista de seis horas -publicada en dos entregas- que Haya ofreció a César Lévano y César Hildebrant de CARETAS apenas pronunció su discurso del Día de la Fraternidad de 1974, termina respondiendo si tiene frustraciones como político:

“¡No! De ninguna manera. Soy un hombre alegre, feliz. He tenido muchas oportunidades de llegar a la Presidencia; pero nunca me interesó especialmente eso, sino inculcar civismo, y despertar la conciencia de la gente”.

El ex ministro Alberto Vera la Rosa recuerda que con Haya “cualquier escenario era motivo para dictar una clase. No se agobiaba por el presente político sino que siempre pensaba en el futuro y, por lo tanto, en la juventud. Nunca dejó de ejercer ese apostolado”.

Chang añade que otros componentes del temario hayista siguen vigentes, como la relación con la inversión extranjera (“estaba de acuerdo pero no quería la inversión salvaje de explotación sino la democrática, que traiga beneficios a su promotor y al país”) y, a la luz de la actual crisis, la aplicación de la dialéctica para llegar a una síntesis en niveles razonables de regulación estatal. La dialéctica era, en palabras de Vera, “el meollo de todas sus argumentaciones”.

Bendezú, como buen parlamentario andino, lamenta que se haya abandonado “por completo” la tesis de la integración continental que considera el aporte principal de Haya de la Torre y que viene siendo “tergiversada” por caudillos como Hugo Chávez.

EL JUEVES 19 Bendezú presentará en el Congreso la nueva edición de su libro “Los Últimos días de Haya de la Torre”. Entre el material que facilitó a CARETAS se cuentan las fotografías en su lecho de muerte en 1979, provocada por cáncer al pulmón. Una de ellas muestra acongojado al joven secretario de organización, Alan García. A pesar del deteriorado estado de las imágenes Bendezú asegura que las imágenes son auténticas.

No ocurrió igual con una misteriosa fotografía que se propagó por los blogs como si fuera un virus. Se trataba del supuesto matrimonio religioso del patriarca aprista con Anita Billinghurst, hija del ex presidente Guillermo Billinghurst, con quien se presume que tuvo una relación amorosa. La foto, se dijo, data de 1923, el mismo año que Haya salió exiliado del país.

Por supuesto, la vida privada de “el jefe” ha sido siempre pasto de velada controversia. En este caso, el congresista Javier Valle Riestra hizo la tarea y aseguró, luego de cruzar la información con los familiares involucrados, que la instantánea, en realidad de 1951, corresponde a la boda del uruguayo Guillermo Mercon con Mónica Monge Rodríguez del Riego.

El tribuno advirtió además que el “fanatismo” de Haya por el partido le habría impedido contraer nupcias. En su caso personal, la libertad no se quedó en utopía. (Enrique Chávez)

Conferencia inédita dictada por Haya de la Torre


 


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