Entrevistas Actual director del Centro Cultural de la Cancillería, el poeta Antonio Cisneros se enfrenta aquí a entrevista insólita.
El Vate de Torre Tagle
 |
El poeta Toño Cisneros, quien combina sus jornadas de escritura con su puesto en el Centro Cultural Inca Garcilaso. El dato escondido: cuenta entre sus parientes al gran torero Juan Belmonte. |
Antonio (Toño) Cisneros es hoy uno de los poetas más prolíficos existentes, no sólo en el Perú, sino en la región, hablando de ella como totalidad sudamericana. Ha desempeñado trabajos muy relacionados entre sí por la base literaria que adquirió en su infancia, arropado por un entorno familiar proclive a la vena artística. Poeta, periodista, cronista, guionista, catedrático en lo suyo y traductor tiene muchos libros publicados entre los que destacan “Comentarios reales” (Premio Nacional de Poesía, 1964); “Canto ceremonial contra un oso hormiguero” (Premio Casa de las Américas, La Habana 1968); “El libro de Dios y de los húngaros”; “Por la noche los gatos”; “Las inmensas preguntas celestes” y “Un crucero en las islas Galápagos”, entre más de 20 libros publicados. Tiene entre otros premios el “Gabriela Mistral” de la OEA, el Iberoamericano José Donoso y ha sido condecorado con la “Orden de Caballero de las Artes y las Letras de Francia”. ¡Chapeaux, carajo! Vamos a ver si aparte de estar almorzando en el restaurant Costa Verde me lo puedo, de alguna manera, comer vivo.–Cuénteme sus orígenes.
–Nací en Lima, de una familia de clase media y estudié en el colegio Champagnat miraflorino. Mi padre era gerente de una importadora-exportadora de fierros de construcción y aluminio y muy aficionado a las letras y a las artes.