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Actualidad Yehude Simon se subió al estrado en Alfonso Ugarte y puso sobre la mesa propuesta de alianza electoral con el APRA. La designación de Cabanillas y la decisión de Del Castillo de entrar a la justa interna aprista cambia el balance del poder.

Los Roles de la Fraternidad

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Simon y García se dejaron ver pero no pronunciaron discursos. El Presidente parecía dejar al Premier en el primer plano.

Apagadas las celebraciones por el Día de la Fraternidad, el partido oficialista ingresa a un interesante período de reacomodos marcado por tres eventos de la semana: el nombramiento de Mercedes Cabanillas como ministra del Interior, la propuesta del premier Yehude Simon de sumar esfuerzos con el APRA en un frente electoral con miras al 2011 y la decisión de su predecesor Jorge del Castillo de hincarle el diente a la estructura de poder partidaria.

Los dos primeros factores siguen ocupando titulares. El tercero, con un ex primer ministro todavía refugiado en un perfil bajo, ha pasado casi inadvertido.

A dos años de las elecciones presidenciales, el premier Simon calentó bien temprano la parrilla y puso el churrasco para desayunar sin previo aviso. “Lo ideal para el país sería tener dos o tres candidatos a la presidencia, con quienes se puedan formar frentes. Y a mí sí me gustaría un gran frente con el Apra y con la izquierda, no digo responsable, sino madura”, declaró el sábado 21 en RPP.

¿LLEVARÍA ÉL LA ANTORCHA? No necesariamente. “Jorge del Castillo o la misma Mercedes Cabanillas son la gente que tienen todas las posibilidades de ser candidatos y de repente sean presidentes; por tanto yo no puedo entrar allí”, dijo.

La propuesta de Simon fue respondida con un coro de negativas que entonaron desde Rolando Breña hasta Susana Villarán.

Cabe recordar que si se excluye a Ollanta Humala, que seguro no estaba en mente de Simon a la hora de lanzar su propuesta, los candidatos de izquierda que recibieron votos en el 2006 –Villarán, Javier Diez Canseco y Alberto Moreno– sumaron 1.38% de las preferencias. Si a ellos se le añade Ulises Humala habría que agregar 0.20%.

Lejos de amilanarse, Simon le dio la vuelta a su cola de cuadril y en la presentación del libro “Haya por Haya, apuntes para su memoria”, contestó que “con izquierda madura me refiero a aquellos que tienen visión de país, aquellos que no encierran ‘antis’ y que no se dedican a odiar por el simple hecho de no poder ser gobierno. Mira tú, la cantidad de frentes regionales que no necesariamente militan en un partido, pero que son de izquierda”.

Los alcances nacionales de iniciativas regionales todavía son un misterio –el propio Simon debió declinar a sus aspiraciones en el 2006–, pero la propuesta de reunirlas en torno a una sola maquinaria no es nada descabellada.

“El antiaprismo es una enfermedad”, sentenció Simon. El premier, por el contrario, ya parece bien curado y vacunado en el Aula Magna. Durante la presentación del libro recordó que Mariátegui y Haya de la Torre bebieron de las mismas fuentes. “Las bases sociales que nutrieron el pensamiento de ambos son las mismas en esencia. Por qué, entonces, seguir viviendo como si fuésemos enemigos irreconciliables”.

Ciertamente, la distancia entre el APRA y la izquierda tiene un origen, más que ideológico, de terreno electoral. Cuando Haya se resiste a crear la sucursal peruana del partido comunista la escisión no tuvo marcha atrás. Pero el modelo peruano propuesto por los apristas –de clase media, urbano y bolivariano– desapareció del partidor a la izquierda clásica en el sentido marxista, que solo ha visto oportunidades importantes en momentos específicos. El liderazgo de Alfonso Barrantes, la dictadura de Juan Velasco y la figura híbrida de Ollanta Humala, por ejemplo.

Los tiempos cambian. Un testigo presencial de la visita oficial que Alan García y una comitiva hicieron en setiembre pasado a Sao Paulo, Brasil, afirma que allí García le habría presentado al entonces presidente regional Simon a “Lula” da Silva como un candidato de peso en las próximas elecciones.

Difícil saber si García sigue pensando igual seis meses más tarde, pero los planes que Simon hizo públicos son el corolario de una semana que comenzó con su presencia en el estrado de honor de Alfonso Ugarte, acompañado del Presidente. Ninguno pronunció discursos pero el gesto valía más que muchas palabras.

Mauricio Mulder fue el orador de fondo en el Día de la Fraternidad y fustigó a los compañeros metidos en problemas: “Nosotros decimos que frente a los que blanden el carné partidario y creen que lo pueden usar para enriquecerse... ¡Malditos sean! Porque no han sabido respetar la memoria de Víctor Raúl Haya de la Torre”.

Mulder, secretario general del partido, confirmó que el próximo congreso eleccionario se realizará el 9 de octubre y que él no estará en el bolo. “No iré a la reelección”, anunció. “Iré donde el pueblo aprista quiere que vaya. El pueblo aprista es dueño de mi voluntad, no yo, compañeros”.

Mulder aseguró en cambio que el APRA estará presente en los procesos electorales del 2010 y el 2011. Y el papel de su figura femenina más prominente podría cambiar con el nuevo encargo recibido.

LA DESIGNACIÓN DE MERCEDES CABANILLAS como nueva ministra del Interior representó una sorpresa. No tanto por la cantada salida del general de la Policía retirado Miguel Hernani sino, en cierta medida, por la oportunidad y la elección misma. Tan solo dos días antes García había asegurado en una reunión en Palacio que los cambios –que también incluían a la titular de la Mujer y Asuntos Sociales, Carmen Vildoso– iban a darse cuando los dos ministros cumplieran por lo menos seis meses en el cargo. Es decir, alrededor de mayo.

Pero los eventos se precipitaron en 48 horas. No queda claro si tantas voces que adelantaban la defunción de Hernani terminaron por invitarlo a poner sobre la mesa su carta de renuncia, pero sí es un hecho que la relación entre el errático ministro y Simon se había vuelto casi insostenible. Después de todo, la carta inicial del premier no fue Hernani sino el también general retirado Gustavo Carrión, ex comandante general de la PNP y ex presidente del INPE, con quien cultivó estrecha amistad durante su carcelería en Castro Castro. Carrión era de los pocos policías experimentados que al mismo tiempo se alejaba de los vicios propios de la institución. Según lo trascendido fue vetado por los fujimoristas, debido a las condiciones estrictas que impuso al ex mandatario desde su último paso por el INPE, y el mismo día de la juramentación se decidió ceñir el fajín al general que dirigió varios operativos exitosos contra sonados secuestros.

NO ERA NINGÚN SECRETO que Cabanillas tenía en la mira un cargo ministerial.

Hasta sus críticos le reconocen una incansable capacidad de trabajo. Pero, aunque el paso por la comisión de Defensa la puede haber familiarizado mucho más con el sector, se trata de un despacho donde, en lo que va del gobierno, nadie ha salido indemne. Pilar Mazzetti, Luis Alva Castro y Hernani se marcharon con quemaduras de diversos grados. La propia “Meche” debió dejar pasar un tiempo para curar las suyas, provocadas por la elección al “caballazo” de los miembros del Tribunal Constitucional, que fue empañada por las fotos del almuerzo del restaurante “Fiesta” protagonizado por Agustín Mantilla y Javier Ríos, que resultó elegido para el TC un día antes de la publicación de CARETAS 1980. Ríos debió renunciar de inmediato y Cabanillas canceló sus pretensiones de repetir el plato como presidenta del Congreso.

A la ministra le puede ser útil la cordial amistad que mantiene con el director general de la Policía, general Mauro Remicio. En mayo de este año deberá dejar el cargo al cumplir 62 años de edad. Es el oficial de mayor edad en la institución. Pero Cabanillas ya anunció un proyecto de ley para extender el tiempo de servicio de 35 a 38 años en todos los escalafones policiales. Sostuvo que serviría para evitar que la institución se quede sin cuadros. Sin embargo la propuesta parece tener nombre propio. Remicio ya debía haber pasado al retiro por límite de edad en el 2006, pero en mayo de ese año se publicó una ley en la que el límite de edad se extendió de 58 a 61 años.

Ha trascendido que Alan García favorecería al general Miguel Hidalgo, actual jefe de la Dirandro, para ocupar la Dirección General. No sería la primera vez que Cabanillas muestra una opinión diferenciada con la del mandatario.

Por lo pronto, la nueva cartera ya la recibió con fanfarria. Un capitán y una suboficial en actividad chocaron el auto en el que viajaban contra tres vehículos estacionados y atropellaron a dos personas cerca del Jockey Plaza. Ambos estaban ebrios. Otras tres policías aparecieron semidesnudas en un video grabado por celular que fue colgado en el portal subido de tono www.cholotube.com

Cabanillas anunció la modificación de la Ley de Régimen Disciplinario de la Policía para endurecer las sanciones al interior de la institución. Adelantó que separaría de la institución a la primera pareja, mientras las tres agentes serán sancionadas con dos meses sin goce de haber.

Su agenda también estará ocupada en sofocar los insistentes rumores de una huelga policial, aparentemente instigada por suboficiales en protesta a los bajos sueldos.

El grupo que la acompañará está todavía en conformación. El actual viceministro, Danilo Guevara, fue designado para ocupar la jefatura de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). Uno de los candidatos para sucederlo, informó IDL-Seguridad Ciudadana, es Rubén Rodríguez Rabanal, un coronel retirado de la Policía, ex Guardia Civil, con una cercanía al APRA de larga data. El general (r) Marco Miyashiro, ex hombre fuerte de la Dircote, ha sido nombrado asesor en Seguridad Interna.
LA ENTRADA DE CABANILLAS al gabinete tuvo un efecto paradójico: terminar de abrirle la cancha del APRA a su rival Jorge del Castillo e impulsar su decisión de inmiscuirse directamente en el proceso interno. Otra figura que hubiera cumplido un papel importante es Nidia Vílchez, pero nada hace presagiar que salga de la cartera de Vivienda próximamente.

Luego de salir de la Presidencia del Consejo de Ministros se daba por hecho que la carta de Del Castillo para reemplazar a Mauricio Mulder al frente de la Secretaría General era el parlamentario Aurelio Pastor (CARETAS 2061). Él parecía optar por mantenerse tras bastidores.

Pero la semana pasada Del Castillo hizo maletas y salió hacia Iquitos, Arequipa, Trujillo y Chiclayo en lo que llamó una “gira de la fraternidad”. Consideró que la convocatoria fue lo suficientemente buena y encontró intactas sus posibilidades partidarias.

Tras el escándalo de los “petroaudios”, que lo afectó con muchos titulares pero poca sustancia, Del Castillo se encuentra recogiendo los piezas y el trabajo comienza por casa. Omar Quezada, presidente de Cofopri y candidato casi fijo a la secretaría, ya entabló diálogos con él. El ex presidente regional de Ayacucho, una figura que no suele ocupar primeras planas, sí cuenta con arraigo entre las bases y probablemente el propio Pastor sepa que la justa partidaria vendría brava. Una fórmula posible de entendimiento es la de Quezada en la Secretaría y Del Castillo en cabeza de la Dirección Política, que es el puesto que hasta ahora ocupaba Mercedes Cabanillas. Pero el ex primer ministro no descarta todavía jugársela directamente por la Secretaría. Pastor, afín a éste, contaría con su propio pedazo de la torta.

El balance de poderes tendrá consecuencia directa con lo que ocurra el próximo año y, sobre todo, el 2011. Para las elecciones regionales los apristas buscan recuperar los pasos perdidos. El presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén, cambió la renuncia al Legislativo por la licencia indefinida como propuesta para que los congresistas puedan candidatear a alcaldías y presidencias regionales. Pero el proyecto deja en claro que no podrían volver a sus curules si sus candidaturas son derrotadas. Así no sería necesaria una reforma constitucional que tome dos legislaturas.

Velásquez quiere presentarse a la presidencia regional de Lambayeque. Su copartidario Elías Rodríguez tienta la de La Libertad y el propio Pastor podría ir a San Martín. Édgar Núñez podría probar suerte con la alcaldía de Pisco. En otras tiendas, Carlos Bruce y Luisa Cuculiza son voceados a la alcaldía de Lima.

ENTRE LAS PAREDES de Palacio de Gobierno creen firmemente que en el 2011 el oficialismo jugará un papel mucho mayor al que le asignan las encuestas. Si García mantiene su popularidad en el rango del 35%-40% será casi inevitable, aseguran, que llegue a la segunda vuelta el candidato que represente la continuidad del gobierno.

¿Qué piensa el Presidente? Los únicos planes revelados son los de una candidatura más para el 2016, una posibilidad que por cierto el actual Presidente negó en la campaña del 2006 (CARETAS 1909). Según ese orden de ideas, García no vería con agrado un candidato aprista con posibilidades para el 2011. En cambio le resultaría más potable el endose a otro candidato o, en todo caso, una opción aprista que no llegue a la segunda vuelta pero asegure la necesaria presencia parlamentaria.

A muchos enterados apristas les resulta un hueso muy duro de roer que García no vaya a apoyar una candidatura netamente aprista y, de hecho, creen muy difícil que se decante por una plancha encabezada por el alcalde Luis Castañeda o alguno de los otros nombres barajados.

Pero esas hipótesis parecen dar por sentado que la única palabra válida es la del Presidente. La figura proyectada por Del Castillo, desliza un personaje de ascendencia en el partido, “no será la de un APRA que diga sí señor”. Fuera del debate sobre la viabilidad electoral sin García, es obvio que buena parte de la dirigencia no se conformará con sentarse en la banca mientras éste cavila sobre su vuelta a la cancha.

En el mar de especulaciones del confundido commentariat capitalino destaca la columna que Juan de la Puente publicó el sábado 21 en La República, justo antes que el premier Simon hiciera pública su propuesta. “Este Apra”, escribió de La Puente, “parece ya estar a punto, no sólo para compartir el poder. También para aceptar el 2011 un juego electoral complejo, con candidatos apristas y apristones compitiendo entre sí, y con García como gran elector”.

Ese, “El Gran Elector” es el título que llevó el reciente libro póstumo del analista Álvaro Rojas. Allí explora la baraja de opciones futuras del Presidente y en realidad el escenario sigue siendo de pronóstico reservado. El juego de las sillas apristas –y apristonas– tiene música para todo el año.


 


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