Internacional El mea culpa de EE.UU. en la guerra contra las drogas que azota México.
Allá en el Rancho Sangre
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25 de marzo. Cuatro jóvenes asesinados a tiros en plena calle del puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán. |
Aterrorizados por el auge de la violencia vinculada al narcotráfico, hambrientos por la falta de los alimentos básicos provocada por la crisis económica, miles y miles de mexicanos cruzan la frontera con Estados Unidos buscando un refugio para sus familias. Frente a la incapacidad de México –Estado fallido– de controlar el desplazamiento de la violencia en el territorio estadounidense, Barack Obama decide enviar al ejército a la frontera, por primera vez desde la Revolución Mexicana de 1911.
Este “escenario catástrofe” podría ser el guión del próximo éxito de taquilla de Hollywood. Pero también podría ser la pura realidad: sacudido por la violencia del narcotráfico que provocó la muerte de casi 6,000 personas en 2008 y de 1,500 desde el primero de enero, podrido por la corrupción que según el propio presidente Felipe Calderón afecta a la mitad de las fuerzas de Policía, México está en una situación tal que varios políticos estadounidenses lo describieron como un “Estado fallido”, comparable incluso a Afganistán, que pone en peligro la seguridad interior de EEUU.