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30/Abr/2009
 
 
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Corrupción Estrategia dilatoria de los procesados busca frenar avalancha de explosiva información sobre el espionaje industrial.

Chuponeo: Risas y Trampas

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Viernes 24. Carlos Tomasio, seguido de sus coprocesados, abandona feliz el Palacio de Justicia, luego de sabotear la primera audiencia programada para visualizar las pruebas del ‘chuponeo’.

La sonrisa que Carlos Tomasio de Lambarri muestra en las fotos de estas páginas parece sugerir que cuenta con todo el tiempo necesario para sabotear el proceso por “chuponeo” de la empresa Business Track. Fue este capitán de fragata retirado quien el viernes 24, y tras más de siete horas de audiencia judicial dirigida por la titular del 34o Juzgado Penal, María Martínez, solicitó la licencia del software ‘Encase’, utilizado para recuperar los archivos de las computadoras y las memorias USB de la empresa. Al no tenerlo a la mano, Martínez tuvo que suspender la diligencia.

La estrategia dilatoria continuó a lo largo del fin de semana. La segunda audiencia fue programada para el sábado 25, pero la inasistencia de Daniel Maurate, abogado del marino Jesús Ojeda Angles, frustró nuevamente la sesión.


 


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