Salud Una dentadura completa protege el corazón de los adultos mayores. Además de la nutrición y el habla.
La Mordida Madura
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La mayoría de peruanos pierde la totalidad de los dientes a los 60 años, según MINSA. |
Los dientes deben durar toda la vida pero según datos del Ministerio de Salud, la mayoría de los peruanos los pierde en su totalidad a los 60 años. Esta situación podría estar condicionando diversas patologías que afectan a la población de adultos mayores del país como son las depresiones, los problemas cardiovasculares, de nutrición y fonéticos.
“La gran mayoría de personas cree que perder los dientes es parte normal del envejecimiento. Incluso los propios médicos pasan por alto o ignoran el control oral en sus pacientes; sin embargo, hoy se sabe que la falta de piezas dentarias tiene una influencia significativa en la calidad de vida”, explica el doctor Gerardo Laveriano Alfaro, cirujano dentista, especialista en rehabilitación, restauración y mantenimiento bucal.
Así, según un estudio de la Universidad de Duke, presentado a la Academia Norteamericana de Otolaringología, de 248 octogenarios el 20 por ciento tenía disfonía (ronquera, debilidad o pérdida de la voz), y el 14 por ciento, disfagia (dificultad para tragar). En ambos casos el 80% no habían solicitado tratamiento, aunque el 55.9 por ciento manifestó su interés en buscar ayuda.
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Dr. Gerardo Laveriano Alfaro: preservar dientes influye en la calidad de vida. |
En el Perú, según el MINSA, el 95% de la población tiene caries, siendo los más afectados los niños y adultos jóvenes. Al llegar a la tercera edad presentan muy pocos o ningún diente natural, con las consiguientes dificultades para hablar, masticar, tragar y hasta socializar.
“Cuando una persona sufre la pérdida de uno o más dientes, es recomendable su reemplazo tan pronto como sea posible”, explica el doctor Laveriano. Y añade que si el estado bucal existente determina que es necesaria una prótesis, es fundamental establecer el diseño más adecuado a la cantidad y ubicación de los dientes que permanecen en boca. El objetivo, dice, no es solo devolver al paciente los dientes perdidos sino también proteger los que quedan.
Diversos estudios indican un alto fracaso en el uso de las prótesis debido al diseño inadecuado o por una distribución poco equitativa de las fuerzas que intervienen en la mordida, lo que a la larga lleva al desajuste de las prótesis por la pérdida progresiva del reborde alveolar, generando en no pocos casos la rápida evolución hacia la prótesis total.
Pero además, el mantener un buen cuidado de los dientes y las encías puede ser crucial en la prevención de infecciones a la válvula cardiaca. La gingivitis (enfermedad de las encías) y las caries dentales conducen a infecciones crónicas y agudas causando endocarditis infecciosa, una infección peligrosa del recubrimiento del corazón o de la válvula cardiaca que tiene lugar cuando las bacterias penetran en el torrente sanguíneo.
Lo esencial entonces es la higiene oral después de cada alimento y la visita periódica al especialista. Ello con el fin de conservar la mayor cantidad de dientes posible, no solo para lucir una linda sonrisa o poder comer y masticar rico, sino porque los dientes tienen una importante función de sensibilidad propioceptiva, aquella que controla la fuerza de la mordida, reconoce el tamaño y la textura de los alimentos u objetos que se llevan a la boca; y, controla la posición de la mandíbula en cada movimiento. Todo ello se pierde cuando son reemplazados en su totalidad por prótesis. (Ruth Lozada)