Seguridad La vida bajo tierra a lo largo de un kilómetro acondicionado para combatir a los remanentes senderistas del Vizcatán.
Las Trincheras del VRAE
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Allí viven medio centenar de soldados, los “topos” de las Fuerzas Especiales Lince, quienes idearon la singular arquitectura para protegerse de la amenaza. |
Son zanjas de casi dos metros de profundidad. Van techadas en varios tramos con troncos de madera y abarcan en total una extensión de casi un kilómetro. Las trincheras dibujan la silueta que sirve de protección de un fortín militar construido bajo tierra, al borde del río Mantaro, entre los límites de la selva de Ayacucho con Junín. Es la “Base 1”, una de las cinco guarniciones militares instaladas en el corazón de Vizcatán, el que hasta hace poco fue el fortín inexpugnable de los remanentes de Sendero Luminoso.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general EP Francisco Contreras, visitó el lugar el 24 de abril último. Gilmar Perez, reportero gráfico de CARETAS, acompañó a la delegación que fue objeto nada menos que de un ataque terrorista (CARETAS 2076). Los terroristas lanzaron, afortunadamente sin éxito, granadas al helicóptero de la delegación.
Más seguros estaban bajo tierra.
Otra base similar, conocida como la “Base 2”, ha sido construida en el mismo llano pero cerca a la unión de los ríos Vizcatán y Mantaro, a un kilómetro del lugar, con el objeto de controlar el paso de embarcaciones con cargamento de droga que provienen de la cuenca del Ene.
En la cima de los cerros que rodean las bases, los militares también ocuparon tres guarniciones que antes fueron de senderistas. Los mejores “caletas” y “parapetos” del enemigo fueron hallados en Cerro Judas a mediados de marzo último. Estas imágenes fueron presentadas por el ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz, cuando acudió al Congreso a raíz de la reciente emboscada en Sanabamba, donde murieron 15 soldados. Eventos como ese y el insólito papelón en el envío de las armas al frente policial del VRAE (ver más en Mar de Fondo), recuerdan que a la estrategia le queda mucho por afinar. Pero si estas trincheras son un referente, la derrota final de Sendero podría terminar cavándose con ellas. (Abilio Arroyo)