
Ha sustituido casi en un 100% a las operaciones abiertas de vesícula, apéndice, colon, hernias, glándulas suprarrenales, entre otras.
Laparoscopia: Cirugía del Futuro ya Está Aquí
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Doctor Luigi Belloni, especialista en cirugia laparoscópica. Estudió medicina en la Universidad Peruana Cayetano Heredia y posgrados en Estados Unidos. |
Pareciera requerir la destreza de un espadachín, incluso de un comensal experto en el uso de palitos chinos. Y es que la técnica laparoscópica casi ha dejado atrás al bisturí para sustituirlo por unas largas y finas pinzas.
“Antiguamente para realizar cualquier cirugía se necesitaban grandes incisiones a menudo de 20 cm, o más, lo cual producía un trauma quirúrgico mayor. Hoy, con tres o cuatro orificios de 5 ó 10 milímetros de diámetro se pueden realizar las mismas operaciones (de ahí el nombre de cirugía mínimamente invasiva). La gran diferencia con la cirugía convencional es la evolución postoperatoria: a las pocas horas el paciente se encuentra respirando sin ninguna dificultad e incluso caminando prácticamente sin dolor”, explica el doctor Luigi Belloni, cirujano de la Clínica Anglo Americana especializado en cirugía laparoscópica.
Por sus múltiples ventajas incluyendo la cirugía misma, sangrado intraoperatorio casi nulo, visión intraoperatoria magnificada, menor depresión del sistema inmunológico, excelente resultado cosmético, menor tiempo de hospitalización, menor requerimiento de medicamentos (analgésicos, antibióticos, entre otros), menor formación de adherencias postoperatorias, esta técnica se practica diariamente en prácticamente todas las clínicas y en la mayoría de hospitales del Perú para extraer vesículas que se llenaron de piedras o apéndices que se cansaron de ser tales. Prácticamente en la actualidad no hay órgano que se pueda escapar al alcance del abordaje laparoscópico.
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Operación de vesícula biliar, diferencias evidentes: orificios de 5 ó 10 mm o incisión de 20 cm. |
No ocurre lo mismo con las hernias inguinales, las cuales representan un desafío quirúrgico mayor. Una hernia es un defecto en la pared abdominal por donde se puede salir cualquier órgano intraabdominal, como intestinos, ovarios, etc. Se puede comparar con una llanta reventada por cuyo orificio protruye la cámara. Para repararla hay que “desenllantarla” y ponerle un parche interior con la resistencia necesaria. Lograr esta operación por vía laparoscópica es bastante difícil, ya que se trata de colocar dicho parche (malla estéril de polipropileno) de un tamaño adecuado y en el lugar correcto. Para esto hay que crear el espacio adecuado sin dañar estructuras vitales y sin provocar sangrados.
El doctor Belloni es de los pocos cirujanos peruanos que operan hernias por laparoscopia. Para ello ha tenido que realizar, aparte de una especialidad en cirugía general y laparoscopia, estudios de posgrado en Estados Unidos, así como diferentes cursos en EE.UU., Francia, México, Argentina y Chile. “La razón por la que esta técnica no es popular entre cirujanos es su dificultad técnica, su difícil anatomía, y por ser más lenta y tediosa. El proceso incluye al principio observar operar a un cirujano experto, luego ayudarlo a operar varias veces, y luego recién operar ayudado por él. En cirugía no existe la frase “malogrando se aprende”, todos tenemos que ser guiados inicialmente por cirujanos de más experiencia”.
Un poco de historia
La laparoscopia es considerada la tercera revolución en medicina. La primera operación de vesícula la realizó Eric Muhe, en Alemania, en 1985. Luego los norteamericanos Mc Kernan, Redick y Olsen la introdujeron en Estados Unidos en 1989. Desde entonces revolucionó la cirugía en el mundo.
En 1991 llega al Perú con las primeras colecistectomías, para rápidamente ponerse a la par con procedimientos realizados a nivel mundial. En la actualidad en el Perú se realizan todas las operaciones que se hacen en países desarrollados.
Pero no todo es color de rosa. Hay casos en que una cirugía laparoscópica tiene que, por seguridad para el paciente, ser convertida a cirugía convencional. Las razones pueden ser cirugías previas (donde hay gran cantidad de adherencias dentro del abdomen, haciendo peligroso un procedimiento laparoscópico por la posibilidad de daño a órganos y sangrados), factores anatómicos del paciente, falla en el equipo de laparoscopia, inestabilidad hemodinámica, problemas respiratorios, etc. El convertir una operación laparoscópica a cirugía convencional no implica un fracaso del procedimiento, sino valorar lo que es más seguro para el paciente.
Demostrando su gran potencial, la técnica sigue evolucionando hacia procedimientos cada vez más indoloros, casi sin cicatrices, y con tiempos de recuperación aun más cortos. Actualmente se encuentra en investigación la cirugía trans endoluminal llamada NOTES (por sus siglas en inglés: Natural Orifice Trans Endoluminal Surgery). En ella se inserta un endoscopio a través de los orificios naturales del cuerpo (boca, ano, vagina) y se trata de abordar los órganos intraabdominales, atravesando algunos órganos como estómago, colon, fondo de vagina, etc. Esta cirugía reduciría el dolor, acortaría la hospitalización y tiempo de recuperación, y eliminaría las cicatrices. Sin embargo aún está en fase de experimentación con animales de laboratorio y de invención de los equipos e instrumentos adecuados. Los investigadores de la unidad gastrointestinal del Hospital General de Massachusetts creen que “…las oportunidades con NOTES son significativas y deberían algún día dar a los pacientes una opción viable sin dolor ni cicatrices para ciertos procedimientos quirúrgicos…”, pero todavía muestra limitaciones en la mayoría de procedimientos.