Internacional El extraño accidente del Airbus 330-200 de Air France en la ruta Rio – París.
Misterio Atlántico
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Cabina del Airbus, tecnología punta. Había sido mantenido el 19 de abril, y su comandante tenía más de 11 mil horas de vuelo. |
Lost, desaparecido: el Airbus A 330-200 de la compañía Air France que viajaba de Rio de Janeiro a París simplemente desapareció mientras sobrevolaba el Océano Atlántico en la noche del domingo al lunes 1 de junio.
El vuelo AF 447 había sin embargo despegado normalmente de Rio de Janeiro a las 22h30 GMT. (17h30 hora peruana) y estaba a unos 565 km de la ciudad brasileña de Natal cuando entró en una zona de fuertes turbulencias y tormentas a las 2h00 GMT. El avión desapareció entonces de las pantallas de control y solamente emitió una alarma automática por una avería en el sistema eléctrico a las 2h15. Desde entonces, no dio ninguna señal de vida mientras que las pantallas del aeropuerto parisino Charles de Gaulle seguían anunciando el vuelo “atrasado”.
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Plano de asientos del Airbus: 40 en clase "Affaires" (business) y 179 en "Tempo" (económica). En el vuelo AF 447 había 228 personas a bordo, incluidos 7 niños y un bebé. Air France tiene 13 aviones como este en su flota. |
La esperanza que el Airbus haya podido aterrizar o que solamente haya sufrido de un problema de radar se apagó rápidamente y ni la dirección de Air France ni las autoridades francesas dejaron lugar a dudas sobre el trágico destino del avión: la compañía trasladó sus “sinceras condolencias” a los familiares de las víctimas en un comunicado publicado al fin de la tarde del 1 de junio, mientras que el presidente francés Nicolas Sarkozy declaró que las opciones de encontrar supervivientes eran “ínfimas”.
La aerolínea francesa comunicó así que 228 personas estaban a bordo del avión, incluidos 126 hombres, 82 mujeres, siete niños, un bebé y 12 miembros de equipaje, y que 32 nacionalidades figuraban entre las víctimas, siendo la mayoría francesas (61), brasileñas (58) y alemanes (26). La catástrofe aérea del 1 de junio sería entonces el peor accidente en los 75 años de existencia de Air France, y el primero desde que el Concorde se estrelló al despegar de París en julio del 2000.
Todavía se desconocen las causas del siniestro pero el carácter excepcional e inexplicable de la desaparición del avión ha desencadenado una infinidad de especulaciones. El director de la comunicación de Air France, François Brousse, declaró que el aparato había probablemente “sido fulminado por un rayo”, mientras que Jean-Louis Borloo, ministro francés de los transportes, descartó rotundamente cualquier hipótesis de secuestro aéreo.
No obstante, la mayoría de los expertos duda que el rayo, contra el cual los aparatos son muy protegidos, pueda ser la única explicación del accidente. Así, no se descarta tampoco la hipótesis de un problema técnico, aunque Air France haya precisado que la última revisión de mantenimiento del avión, en servicio solamente desde el 18 de abril 2005, tuvo lugar el 19 de abril pasado y que el comandante del aparato tenía una gran experiencia de más de 11.000 horas de vuelo.
Frente a todas las especulaciones para explicar este accidente rarísimo, digno de la serie americana “Lost” o de la época de los primeros navegantes (el “cruz del sur” del famoso piloto francés Jean Mermoz había desaparecido en la misma zona), el BEA –organismo oficial francés encargado de las investigaciones técnicas sobre los accidentes e incidentes de aviación civil– atemperó los ardores de los más inventivos, recomendando evitar cualquier interpretación prematura y esperar los resultados de la búsqueda de los restos del avión. (Escribe: Pierre Boisson)