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09/Jul/2009
 
 
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Música Apelando a diosas hermosas y a actrices bien terrenales, los rostros amables de la nueva música vernacular.

Las Divas del Folk

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Hoy anuncia concierto en Barcelona, España, para julio.

Era el año 2002 y por todos lados se la escuchaba. Al trepar a un micro o parar un taxi, desde la radio piropeaba: qué lindos son tus ojos, qué dulces son tus labios. Dina Páucar llenaba conciertos. Cuando salía de su Nissan para entrar al local de turno, ya la gente la aplastaba como si fuera una diva. Porque lo era. Mucho antes que los medios se dieran cuenta.

Era el 2002, entonces, cuando CARETAS la entrevistó antes que se plantara frente a la multitud del Coliseo Municipal de Pachacámac. Tres mil personas. Meses atrás, en la última Feria del Hogar, había tenido lugar su primer encuentro con la prensa. Esa noche, en Pachacámac, Dina continuaba tímida y agradecida por la atención. Contestaba apenas las preguntas pero más tarde, sobre el escenario, le dedicó su más popular canción al periodista de ojitos claros. Posaba dudosa para las fotos, y sólo se soltó cuando se encontró con su público. Porque ahí arriba no hay roche ni cámara fotográfica: ahí arriba ella siempre fue la Diosa Hermosa del Amor.


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