Pérdidas Profundo pesar para los hermanos ecuatorianos por el fallecimiento de su poeta Jorge Enrique Adoum.
Unidos Hasta la Muerte
Cuando los conocí en el Taller del Pintor se unieron la fuerza y la delicadeza. Sus voces eran un dúo de expresiones rebeldes. El pintor y el poeta se conocían desde jóvenes y habían batallado como todos los jóvenes del mundo por cambiar el sistema. Ningún sistema es perfecto y por eso la utopía es la musa de todos los rebeldes.
Más tarde, cuando los dos hermanos pueblos del Perú y Ecuador repetían el rito intermitente de una guerra fratricida, Oswaldo y Jorge Enrique se indignaban ante este eventual suceso. Por eso, cuando llamé a Oswaldo, el pintor, y le dije por teléfono que había que evitar un conflicto inmediatamente me respondió con esa fraternal manera que él tenía que “por supuesto, unámonos en la frontera. Nos abrazaremos allá y estará conmigo Jorge Enrique”.
Fuimos a iniciativa del poeta Arturo Corcuera al puente Huaquillas. Invocamos por la Paz y, como siempre, por la Libertad y, por supuesto, por la Justicia. Hace pocos años murió el pintor autor de la “Edad de la ira” y de “Los caminos del llanto” y en su funeral recuerdo haber oído a Jorge Enrique decir sollozando que “si me muero quiero que me entierren junto a mi Ñaño” –el Oswaldo.
Hoy día el cable me anuncia que Jorge Enrique Adoum, el autor de ‘El amor desenterrado y otros poemas’, ‘Informe personal sobre la situación’, ‘Postales del trópico sobre las mujeres’ y ‘Entre Marx y una mujer desnuda’, el galardonado en México con el Premio Javier Villa Urrutia, el Premio Nacional de Poesía del Ecuador, el que fuera embajador de su país en Francia y el queridísimo padre de Alejandra y de María Angela Adoum, ha seguido los pasos de su hermano Oswaldo Guayasamín y sus restos han sido enterrados, tal como él lo quiso, junto a la tumba del pintor en el ‘Árbol de la vida de la Capilla del Hombre’. Mi más profundo pesar a los hermanos ecuatorianos por la ausencia de su Poeta y de un hombre entrañable.
Víctor Delfín
06.07.2009