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Corrupción La insólita teoría del “golpe de Estado” para justificar el millonario e ilegal pago de CTS a Montesinos.

Golpe Verde

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El 2 de noviembre del 2000, en Palacio de Gobierno, el entonces presidente entregó a Bergamino US$ 15 millones para reponer los entregados a su asesor.

El lunes 13, luego de la acusación del Ministerio Público a cargo del Fiscal Superior Adjunto, Avelino Guillén, el ex presidente Alberto Fujimori admitió haber dispuesto la entrega de US$ 15 millones a su asesor Vladimiro Montesinos, pero no aceptó la responsabilidad penal ni la reparación civil.

Luego de finalizada la audiencia, el congresista fujimorista Carlos Raffo justificó el pago diciendo: “lo que hubo fue un chantaje de Montesinos, que se atrincheró en las instalaciones del SIN y amenazó con dar un golpe de Estado. Por eso se gestiona su salida a Panamá, para desactivar ese golpe de Estado y se acepta en medio de una circunstancia muy difícil el requerimiento de Montesinos de recibir este tipo de chantaje”.

El ex parlamentario Henry Pease descarta esta teoría. Recuerda que la posibilidad real de golpe se dio en la coyuntura electoral del año 2000, situación que quedó evidenciada en el “vladiaudio” 351-B, propalado en el Congreso de la República el 11 de octubre del 2001.

En este audio que data de marzo del 2000, Montesinos informó al ex ministro de Economía Carlos Boloña que juntamente con los comandantes generales de las Fuerzas Armadas y el director general de la PNP darían un golpe de Estado en caso Fujimori no ganase las elecciones generales. El presidente de facto sería Boloña.

Pero luego de la presentación del video Kouri-Montesinos (que provocó el descalabro del régimen y por ende el pago a Montesinos) Fujimori anunció el recorte de su mandato y la disolución del SIN.

“Que Montesinos pudiera amenazar a Fujimori con un golpe cuando estaba prácticamente defenestrado (por la difusión del vladivideo el 14 de setiembre) me parece un argumento absolutamente inconsistente”, dice Pease.

“Lo que quería la gente es que salieran del poder los dos: Fujimori y Montesinos”, recordó Pedro Cateriano. “Montesinos no tenía ni la fuerza política ni el apoyo de las Fuerzas Armadas”.

Seis días después de la propalación del video Kuori-Montesinos, el 18 de setiembre, Fujimori se reunió en el Pentagonito junto con Montesinos y los comandantes generales de las tres armas, donde llegaron al acuerdo de asegurar la inmunidad del asesor, facilidades para su salida del país, reemplazo presidencial el 28 de julio del 2001, la permanencia de los comandantes y derogatoria de la reelección inmediata. (CARETAS 1637).

Al día siguiente, Fujimori convocó a Palacio de Gobierno al Primer Ministro Federico Salas, al ministro de Economía Carlos Boloña y al ministro de Defensa Carlos Bergamino, y firmó el DU que autorizó al sector Defensa a utilizar S/. 67,5 millones del Tesoro Público. Sobre Montesinos, el “Chino” declaró ese mismo día: “Hay que ponerle seguridad a ese hombre que ha cometido errores como todo ser humano, pero que también ha contribuido a la pacificación del país”.

El 22 de setiembre Montesinos pasó por caja (CARETAS 2086). Llamó al general Bergamino para que “sobre la base de los decidido por Fujimori” curse los oficios respectivos y solicite los S/. 52 millones y los cambie a dólares. Que se sepa Montesinos no estaba apertrechado en el SIN, como dice el congresista Raffo, ni mucho menos. Ni bien Montesinos recibió el dineral de manos del general EP Luis Muente Shwarz, se dirigió a la cochera privada del SIN y se lo entregó a James Stone Cohen para que lo deposite en una cuenta secreta del SIN.

Al día siguiente, el 23 de setiembre, Montesinos huyó a Panamá.

Así , la estabilidad del régimen fujimorista se mantuvo en calma chicha hasta el 23 de octubre, cuando Montesinos regresó sorpresivamente a Lima de Panamá, y enrumbó nuevamente fuera del país a bordo del velero Karisma a la semana. Por fin, el equilibrio se hizo trizas el 31 de octubre del 2000 cuando la Fiscal suiza Cornelia Cova dio cuenta a Cancillería peruana del hallazgo de una cuenta de US$ 48 millones perteneciente a Montesinos.

Según declaró Montesinos ante el vocal Luis Lecaros el 23 de diciembre del 2001, el hallazgo de esta cuenta motivó que Fujimori buscara reponer los US$ 15 millones entregados. “Tuvo temor de que se relacionase tales cuentas con los US$ 15 millones desviados hacia el fondo de contingencia. Por tanto, para cubrirse devolvió el dinero”, dijo.

Ahora la estrategia de defensa del abogado César Nakazaki es señalar que no se cometió el delito de falsedad ideológica porque era la potestad del presidente emitir Decretos de Urgencia Secretos como el que posibilitó el pago a Montesinos el 22 de setiembre, y que tampoco se le podría imputar peculado debido a que se restituyó el dinero.

Sin embargo, de acuerdo a la acusación del fiscal Guillén, Fujimori emitió el 19 de setiembre del 2000 el Decreto de Urgencia 081-2000, donde se estipulaba que el dinero transferido al Ministerio de Defensa sería utilizado para impedir el ingreso de las FARC al Perú. Según testimonios judiciales y documentos que presentará ante la Sala, ese plan no existió y el dinero fue entregado a Montesinos.

Para el procurador Pedro Gamarra, el destino de dinero público para otro fin que el mencionado en el Decreto ya configura delito, así el monto haya sido después repuesto. Por cierto, sigue siendo una incógnita de dónde salieron los US$ 15 millones para parchar el primer desembolso. Casi seguro que no de los bolsillos de ninguno de los implicados.

“El episodio demuestra el nivel de corrupción y podredumbre de la dictadura”, afirma Cateriano. “?Se imagina a Fernando Belaunde Terry disponiendo de US$ 15 millones? Todo el que ha trabajado en el sector público sabe que incurrir en ese tipo de cambalaches es virtualmente imposible”.

El congresista Raffo ensayó una hipótesis hasta ahora inédita. Dijo que los US$ 15 millones que el 2 de noviembre del 2000 Fujimori entregó al general Carlos Bergamino para que tape el forado fueron recuperados del propio Montesinos.

En los juicios abiertos sobre este mismo caso a los ex ministros Carlos Boloña, Federico Salas, Carlos Bergamino, José Villanueva Ruesta, así como al ex viceministro de Hacienda Alfredo Jalilie y el propio ex asesor Vladimiro Montesinos, esta teoría jamás fue utilizada. Es más, en la sentencia a Montesinos, la Primera Sala Anticorrupción le ordena reponga al erario nacional los US$ 15 millones mal percibidos.

El viernes 17 se daría finalmente la sentencia, la cual podría ser de entre 6 y ocho años de prisión. (Patricia Caycho).


 


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