Economía Alcaldes piden más pero quedan montañas de dinero por gastar.
Pequeños Grandes Saldos
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César Acuña, alcalde de Trujillo, montó injustificada marcha por recursos adicionales. |
La Plaza de Armas de Lima fue escenario de una paradoja el martes 14 último. Mientras en Palacio de Gobierno el presidente Alan García entregaba a un puñado de alcaldes de Lima nuevos cheques para sus arcas, el alcalde de Trujillo César Acuña, como cuña al otro lado de las rejas, robaba cámaras y exigía más recursos para los gobiernos locales.
Exigente el muchacho.
El domingo, AGP acababa de autorizar al MEF que desembuche S/. 450 millones a cuenta de los gobiernos locales. Y en eso consistía la ceremonia en Palacio, mientras Acuña –en compañía de los alcaldes de Huánuco, Lambayeque, Cerro de Pasco, Ayacucho, Huancavelica, Tacna, Cajamarca, Tumbes, Puno, Huancayo, Ica y Jauja– exigía más. ¿Más?
El presupuesto de los gobiernos municipales es descomunal. “De S/. 12,100 millones presupuestados, solo han gastado S/. 3,134 millones”, recordó AGP.
“En solo cinco meses podríamos gastar los 9 mil que quedan. Si no hay inversión no habrá empleo”, recordó el Presidente.
La eficiencia en la ejecución de obra pública –tanto del gobierno central, regional y local– en los próximos seis meses está en la punta de la lengua. Ese fue el nervio del mensaje del Presidente durante la inauguración del Mega Plaza de Wong en el Cono Norte de Lima, y uno de los tres acuciantes encargos presidenciales a Javier Velásquez Quesquén cuando calzó el morral del Premierato al chiclayano en reemplazo de Yehude Simon el sábado 4. Las otras dos prioridades presidenciales: Orden e inclusión social.
Tal como advirtió CARETAS 2086 premonitoriamente la semana pasada, el de Velásquez Quesquén será un gabinete de choque (ver Nota Gabinete). Menos mal hay caja.
¿Pero es eficiente? El congresista Juan Carlos Eguren, de Unidad Nacional, hizo público la semana pasada el último ranking del avance de la ejecución de la inversión pública al primer semestre del año. Malas noticias. Los gobiernos regionales ejecutaron apenas 17.6%, los municipios 24.4% y el propio gobierno central 23.1%. En suma, de S/. 27,186 millones presupuestados, apenas están comprometidos S/. 6,072 millones. Plata hay, dice el gobierno. Plata, ¡ay!, responden las provincias. El descontento de la población crece con la crisis económica.
Si bien el paro nacional la semana pasada sufrió de disfunción eréctil, la Panamericana Sur –bloqueada en Ica y La Joya, Arequipa– fue un termómetro del nivel de exacerbación local y una demostración más de cómo demandas domésticas pueden trabar la economía nacional.
“El Programa de Estímulo Económico (PEE) tiene como fundamento la inversión pública. Esta es la forma de compensar la desaceleración del consumo interno”, dijo Eguren.
De hecho, la política contracíclica del MEF depende del éxito en la ejecución de la inversión pública y en cierta medida la paz social. La proyección del crecimiento el PBI está expectante a los resultados. Para la Cámara de Comercio de Lima, el PBI 2009 crecerá entre 1.5% y 2.2% según como marche la obra pública. Y hay, ¡ay!, quienes piensan que las marchas de protesta se deben a que la obra pública no marcha.
“Hemos tenido a alcaldes y presidentes regionales delante de protestas, cuando son ellos los que no son capaces de gastar”, fustigó Gonzalo Prialé, vocero de AFIN, gremio de las empresas privadas de servicios públicos. “En el 2008, la recaudación tributaria fue un récord en décadas, pero el sector público no gastó. ¿Quién queda mal?, indagó. “¿El modelo? No está fallando el sector privado, sino el propio Estado”, replicó él mismo.
AGP dijo el lunes último que “la reforma de la descentralización es una reforma revolucionaria”.
En efecto, no se trata de una declaración meramente lírica. Según Propuesta Ciudadana, el presupuesto de inversión pública se ha incrementado en S/. 14,562 millones con respecto al PIA alcanzando un pico de S/. 27,187 millones.
Pero la profundidad de la crisis económica mundial no deja mayor margen de maniobra.
Aún así, Epifanio Baca de Propuesta Ciudadana evalúa la eficiencia de la inversión pública bajo otro prisma. “La meta del gobierno es incrementar en 50% la inversión pública con respecto al año pasado”, sostiene. “Y, en el primer semestre, los únicos que han incrementado la velocidad de inversión a esa tasa son precisamente los gobiernos regionales”. Los más eficientes fueron Arequipa y Lambayeque.
Pero los problemas subsisten. “La punta de la madeja es la incapacidad de la gerencia pública y la corrupción”, dice Eguren. Coincide con él en gran medida Baca.
Pero el canon ya sufrió un recorte de 22% este año debido a la caída en el precio de los minerales. Y el próximo año, según Baca, los montos podrían reducirse a la mitad. Ya se verá cómo el flamante gabinete del moche Velásquez Quesquén aguanta ese salto.