Política Velásquez Quesquén y todos los hombres del Presidente.
Premier de la Casa
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AGP lo calificó como el equipo del “orden y la inclusión”. Premier pretende impulsar presupuesto de inversiones que no se ha gastado. |
¿Qué le dijo el Presidente a la hora de encomendarle el cargo? –Fue básicamente la confianza. Hay una enorme confusión generada por un grupo de comentaristas, que es la de decir que en el régimen de nuestro país un primer ministro tiene que ser el contrapeso al Presidente de la República. Esto sucede en los regímenes parlamentarios. La constitución establece que el Jefe de Estado es el Jefe de Gobierno y decide cuáles son las atribuciones del presidente de consejo de ministros: ser el portavoz del gobierno y el gran articulador de las políticas sectoriales. Al haber aceptado ser un funcionario de confianza del más alto nivel del Presidente de la República, es obvio que tengo que compatibilizar mi criterio con las grandes políticas señaladas por su gobierno. El gran esfuerzo de nosotros tiene que ser seguir promoviendo la inversión, generando empleo y siendo más eficaces en el proceso de redistribución de la renta, que es a lo que le llamamos inclusión social. Cuando hablamos del orden se nos quiere satanizar como si fuéramos a reprimir. Ya que me cuestionan tanto, creo que una de las pocas condiciones que me deben reconocer es que en el Parlamento fui un hombre concertador y dialogante. Pero, por esa experiencia, sé que el diálogo tiene que tener plazos. No puedo dialogar, por ejemplo, de la vacancia presidencial o el adelanto de elecciones con quienes no fueron respaldados en los procesos electorales. No me voy a prestar a ese juego.
–¿A Simon se le pasó la mano con el diálogo?
–Creo que cada uno tiene su estilo. Yehude es un hombre dialogante, tolerante, honesto, trabajador y le reconocemos a él su desprendimiento. Si hay problemas sectoriales, que en primer lugar sean los titulares del pleno los que los atiendan, previniéndolos primero y mitigándolos después, con los efectos sociales mínimos.