Policiales Fuego cruzado entre Eva y Ariel Bracamonte revela contradicciones de la heredera.
Hermanos Coraje
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“Al igual que mi madre, no soy de expresar mis emociones”, dijo Eva Bracamonte en la radio. |
Pocas horas habían pasado desde la muerte de Myriam Fefer Salleres el 15 de agosto del 2006 cuando Ariel se acercó al féretro de su madre. Antes que fuera cerrado colocó una carta escrita a puño y letra. En ella le prometía cuidar de su hermana para siempre. Menos de un año después, en abril del 2007, Ariel era expulsado de la casa familiar por Eva Lorena, su hermana.
Ambos, antes inseparables, ahora se acusan mutuamente de haberse favorecido económicamente luego de la muerte de Myriam Fefer y de haber mantenido una relación tormentosa con ella debido a la opción sexual de los dos hermanos.
Dejando de lado el tête à tête mediático, lo concreto es que Eva, la mayor de los Bracamonte Fefer, figura junto con su ex pareja Liliana Castro Mannarelli en el atestado policial como presunta autora intelectual del homicidio de Myriam Fefer.
Y es que los indicios incriminatorios y las propias contradicciones de la joven heredera la colocan en la mira de la sospecha.
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Fuego cruzado entre Eva y Ariel Bracamonte revela contradicciones de la heredera. |
Los Indicios
Eva comenzó a llamar la atención de los experimentados agentes de la División de Homicidios cuando luego de haber declarado una sola vez, el 25 de agosto del 2006, se negó, por medio de un escrito de su abogado, a volver a atender las citaciones policiales. Liliana Castro Mannarelli hizo lo mismo. Desde ese momento, ninguna de las dos volvió a pisar las instalaciones policiales de la avenida España.
Por el contrario, según testigos y el propio Ariel, él iba todos los días, aún después de sus clases del colegio, a exigir a los policías avances en las investigaciones.
Sin embargo, el pasado lunes 3 en entrevista con el programa Prensa Libre, Eva, ante la interrogante de por qué no ha sido más insistente con la Policía, si como ella decía no tenía que ver con el crimen, dijo: “Yo he ido a la Dirincri también, igual que él (Ariel), casi todos los días”. Los hechos la desmienten.
Otro hecho que llamó la atención a los investigadores es que ocho meses después del crimen, Eva echara de la casa a su hermano, que por entonces tenía 17 años y recién había terminado el colegio.
La relación entre ambos hermanos había comenzado a resquebrajarse en enero del 2007. Según dijo a CARETAS Simón Huarcaya, quien fuera el eterno mayordomo de la familia Bracamonte Fefer, las peleas comenzaron porque “Ariel le reclamó a Eva que Lili no estaba aportando nada en la casa y gastaba. Le dijo que se pusiera con dinero. Ahí empezaron los problemas”.
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Eva expulsó a su hermano de la casa, menor de edad, ocho meses después del crimen contra su madre. |
Ariel al ser expulsado se desmayó y fue auxiliado por Simón, quien lo llevó a un hospital. “Me fui a vivir con los padres de mi amigo aquí en Miraflores y luego terminé viviendo en Ate porque no podía quedarme con ellos el resto de mi vida, me moría de vergüenza”, dijo a CARETAS.
Mientras esto sucedía con el menor de los Bracamonte, Eva tomaba posesión de la herencia del abuelo Enrique Fefer Rostein, que representaba un 33.33% de la fortuna avaluada en US$ 2’678,556.83. Además se hizo con la gerencia general de la inmobiliaria Sideral S.A.C, valorizada en US$ 1’545,837.78 y la propiedad de la residencia sanisidrina de Paul Harris. (CARETAS 1975).
Para el doctor Rodríguez, Eva no estaba ni nunca estuvo interesada en la herencia. Sin embargo en los correos electrónicos que ella le mandó a su hermano en octubre del 2007, otro es el tango. (Ver facsímil).
Pero son dos hechos los que más complican la situación de Eva.
Primero está la llamada telefónica que Eva recibió desde el celular de su madre el 15 de agosto a la 1:36 am.
Según el protocolo de necropsia, el sicario Alejandro Trujillo Ospina había asesinado a Myriam entre las 12:30 y las 2:30 de la mañana de ese día. Luego del crimen, se llevó consigo la laptop de la empresaria, además de US$ 200 y S/. 60 y el celular.
De acuerdo al registro telefónico que figura en el expediente, el celular 98735559, el de Eva, recibió una llamada del número 98700021, perteneciente a Myriam. En la celda correspondiente al tiempo de duración de la llamada, figura 2 segundos.
Un oficio elaborado por la Dirección de Asuntos Legales de Telefónica que figura en la página 2244 del expediente que obra en la Fiscalía, y al que CARETAS tuvo acceso, señala en su punto 5 que: “en la celda de segundos se registra el tiempo de conversación de la línea celular 98735559”. Por otro lado, el punto 7 aclara que: “el reporte de la celda –de segundos– solo registra las llamadas comunicadas, mas no los intentos de llamadas”.
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Ariel, también en octubre del mismo año, expresa su decepción ante frialdad de su hermana. |
Su abogado Julio Rodríguez sostuvo a CARETAS que ella dormía y que la llamada ingresó al buzón de voz. El oficio de Telefónica prueba lo contrario. Eva sí contestó a la llamada de su madre, pero nunca lo mencionó a la Policía, ni entonces ni ahora.
Sin embargo, el lunes 3 la joven dijo en Buenos Días Perú que probablemente contestó estando dormida. Esa misma noche, en el programa Prensa Libre, dijo que mientras dormía quizá había apretado algo y sin querer contestó.
Son tres las hipótesis que se barajan:
–Si la llamada fue hecha por Myriam para hablar con Eva, ¿por qué ella no informó de esto en su interrogatorio?
–Si la llamada fue hecha por Myriam para pedir auxilio, ¿por qué la hija no bajó para ver si su madre se encontraba bien?
–La llamada fue hecha por Trujillo Ospina para confirmar el ‘trabajo’.
El fiscal Castro Chirinos es de la misma opinión que el abogado Rodríguez. Así respondió a CARETAS :
–El informe de Telefónica señala que la llamada fue contestada y que la comunicación duró 2 segundos.
–¿Contestada? El término contestar quiere decir que hubo diálogo. Eso no se puede saber.
–Si la hija contestó, como lo señala el documento de Telefónica, ¿por qué no bajó a ver a su madre?
–Ella dice que a esa hora estaba durmiendo y que apagaba su celular.
–¿Entonces por qué no informó de esta llamada perdida a la Policía?
–Claro. Nosotros hemos solicitado su declaración ampliatoria. Nosotros vamos a interrogarla exhaustivamente en ese aspecto. Ahí se va a ver. Hay que ver qué dice y cómo lo dice.
La extraña presencia de Liliana Castro Mannarelli, 24, también puso un velo de duda sobre Eva Bracamonte.
En un programa dominical señaló que conoció a Liliana dos semanas antes del crimen. Sin embargo, existen registros telefónicos donde figuran llamadas entre ambas muchachas desde el 19 de junio, 16 días después de su retorno a Israel. En el registro de llamadas del celular de Ariel no figura el número de la joven de 24 años.
Castro y Bracamonte viajaron además juntas a Argentina entre el 2 de agosto y el 22 de setiembre del 2007. Es en este viaje donde Eva pidió a su secretaria un giro por Western Union por 5 mil dólares. Por esas fechas, según fuentes gauchas, Alejandro Trujillo, el sicario, se encontraba en ese país.
Al año siguiente Liliana Castro retornó sola al país del sur. Viajó entre el 26 y el 30 de setiembre del 2008 y nuevamente del 24 de noviembre al 7 de diciembre de ese año. Cabe resaltar que Trujillo ya se encontraba preso en la provincia de Salta.
Pero eso no es lo único. De acuerdo a un registro telefónico de una radio Nextel que está a nombre de Sideral y que es usado por Castro Mannarelli, varias llamadas se realizaron desde ese equipo a números que, según las pesquisas, tienen las características de celulares desechables.
De acuerdo a información recabada en Colombia, Alejandro Trujillo no sería un sicario profesional, sino que se habría dedicado a macabros ‘cachuelos’ de este tipo. Su verdadero oficio sería el de mecánico de motos, negocio al que se habría dedicado los meses que estuvo en Lima en el 2006.
Ariel Bracamonte sugiere otras vinculaciones. Sostiene que el padre de Castro Mannarelli también trabaja como mecánico y son varias las veces que ha ido a correr motos con su hija.
Por su parte, el fiscal Castro Chirinos niega alguna irregularidad en su actuación. Señala además que antes de fin de mes estará denunciando a los que él considere, de acuerdo a las evidencias, como los autores intelectuales.
En resumen, Eva Bracamonte decidió romper su silencio esta semana para insistir en su inocencia. Asegura, por el contrario, estar feliz de que se haya encontrado al autor material del crimen de su madre. Eva dijo además a RPP que estudia actuación. En sus propias palabras, le “encanta” y “nació” para ello. (Patricia Caycho).