Actualidad Giselle Giannotti está grave en el Hospital Arzobispo Loayza.
Barrotes Intensivos
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CARETAS ubicó a Giselle Giannotti en el pabellón 4-I del Hospital Loayza, exclusivamente para los pacientes contagiados de gripe AH1N1. En el nosocomio, ella habría contraído además tifoidea. |
Esta semana el juez Barreto ordenó la detención del presidente del directorio de Discover Petroleum International, Jostein Kjærstad en Noruega, y Mario Díaz Lugo, representante de DPI en México.
El magistrado encargado de la investigación de los petroaudios tomó la decisión 10 meses después de asumir el caso.
Se les acusa por los delitos de tráfico de influencias, cohecho pasivo propio y negociación incompatible. Sin embargo, es evidente que para someter a los personajes mencionados a la justicia peruana será requerido un complejo proceso de extradición. Si se está a la espera de sus testimonios, habrá que esperar pacientemente el lento curso de los trámites y es posible que no lleguen a buen puerto.
No todos cuentan con esas cartas a su favor. En Lima, Giselle Giannotti, testigo clave del proceso, fue internada en el Hospital Arzobispo Loayza esta semana, contagiada con la gripe AH1N1. Se teme que en el mismo hospital haya contraído tifoidea.
Es la crónica de un colapso anunciado.
CARETAS la ubicó el martes 11 pasado encadenada en una cama del pabellón 4-I, con una mascarilla sobre el rostro y visiblemente demacrada.
Giannotti tiene un serio antecedente de cáncer a los ovarios, y estando en prisión recrudecieron sus males estomacales y hemorragias que obligaron a su internamiento el 24 de marzo pasado en la clínica.
Giannotti es testigo clave en el caso de los “Petroaudios”.
La directora del penal de Chorrillos, Gloria Estrada, alertó del peligro que corría la salud de la procesada si era encarcelada nuevamente (CARETAS 2089).
Pero el 21 de julio, la jueza María Elena Martínez, titular del 34o Juzgado Penal, ordenó se recluya a Giannotti otra vez en el penal de Chorrillos.
Es usual que inculpados de la justicia aleguen enfermedades para ser trasladados de la celda a una clínica, pero en el caso de Giannotti sus males son más que evidentes.
De hecho, a los tres días de ser trasladada al penal de Chorrillos, Giannotti fue internada de emergencia en el Loayza: una vez más, con hemorragias internas, gripe porcina y tifoidea. En el informe médico, tres profesionales del INPE reiteran que “fue un riesgo traerla al establecimiento penitenciario sin el alta médica... y sin ninguna indicación terapéutica. La paciente no puede permanecer en el Establecimiento Penitenciario porque no existen las condiciones mínimas para una adecuada atención”.
De todo fue advertida la jueza Martínez.
Ahora el estado de salud de la procesada es verdaderamente crítico.
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Documento del Ministerio de Salud que confirma el contagio de la influenza AH1N1. Abajo, Informe médico 129-2009 dice que “fue un riesgo traerla al penal sin el alta médica, sin epicrisis y sin ninguna indicación terapéutica”. El documento está firmado por tres médicos del MINSA que la evaluaron en diversos momentos. |
El pabellón 4-I del Hospital Loayza está reservado solo para pacientes con gripe AH1N1, hombres y mujeres. Hay una veintena de camas, un solo baño y un diagnóstico común.
Giselle Giannotti era la ejecutiva de ventas de Business Track (BTR), empresa descubierta a raíz del chuponeo a Rómulo León y compañía.
La investigación policial preliminar determinó que era ella quien se encargaba de hacer los contactos con los clientes.
A Giannotti le encontraron todos los audios del chuponeo a León Alegría y a Alberto Quimper, aunque la analista indicó que el material se lo dio Pablo O’Brien, periodista que entonces trabajaba en El Comercio y que confirmó la versión de la acusada.
Cabe destacar que cuando los efectivos de la Dirandro iniciaron los interrogatorios, la única que accedió a la revisión del material incautado en su poder fue quien se hizo conocer en los círculos como “Digital”, a pesar que la Policía no contaba con la orden judicial que permitiese la visualización de los archivos.
La Policía basó su teoría en las acusaciones de Martín Fernández Vírhuez y Jesús Ojeda Angles, marinos que se acogieron a la colaboración eficaz.
Pero la procesada ha negado todas las imputaciones hechas en su contra e inclusive en las confrontaciones con sus acusados los marinos terminaron rectificando sus testimonios iniciales. Este fue el argumento utilizado por su defensa para solicitar el cambio del mandato de detención preliminar por el de comparecencia, lo que ha sido negado por el Poder Judicial.
Giannotti es procesada por los delitos contra la tranquilidad pública, asociación ilícita, violación del secreto de las comunicaciones, violación de la correspondencia e interferencia telefónica, cuya pena máxima es de seis años. Ninguna de esas presuntas figuras cometidas justifica un trato inhumanitario de la que es víctima la joven madre de dos mellizos.
A través de su abogado, Giannotti comunicó a CARETAS que sus clientes eran empresas importantes que jamás le pidieron hacer algún trabajo ilegal. Es obvio que a estas alturas Business Track se encuentra involucrada en situaciones mucho más comprometedoras.
Personas ligadas a su entorno comentan que ella teme por su vida. Las advertencias le habrían llegado con claridad apenas fueron arrestados los protagonistas del caso.
¿Teme a los clientes que encargaron los trabajos de interceptación?
¿O acaso a su ex jefe, el almirante retirado Elías Ponce Feijoo?
La magistrada Martínez no parece tomar en cuenta las complejidades de un caso en el cual Giannotti representa el lado más vulnerable e informado. Debería comenzar a hacerlo, antes de que sea muy tarde.