Nacional Lecciones y ardores de la reconstrucción, a dos años del violento terremoto.
Ica Se Pica
 |
Dos años después de la catástrofe, uno de los módulos donados por la OMS sirve para atender a madres gestantes en el Hospital San Juan de Pisco, que sigue en escombros. |
6.41 pm, miércoles 15 de agosto del 2007. El alcalde de Pisco, Juan Mendoza, vertía en una batea el resultado de una buena tarde de pesca en el muelle, cuando la tierra empezó a sacudirse violentamente. Ante su atónita mirada, caerían los muros de su vivienda mientras corría para salvar a sus padres e hijos del interior . A los pocos instantes, el burgomaestre salió a la calle en busca de su hermana que había ido a la iglesia. Una ominosa nube de polvo envolvía la ciudad. En el camino sería interceptado por desesperados vecinos que clamaban por ayuda. Al abrirse paso hasta la Plaza de Armas de Pisco, Mendoza vería con horror el templo en escombros. Su hermana Carmen Rosa era una de los muertos.
El terremoto de Pisco de 7.9 grados en la escala de Richter derrumbó 20,000 casas solo en Pisco; en toda la región, desde Cañete hasta Ica, Pisco y Huancavelica, un total de 85,000 viviendas. El luctuoso saldo de la catástrofe natural: 595 muertos y 320,000 damnificados. La magnitud de la tragedia no sería conocida hasta horas más tarde. La Carretera Panamericana Sur quedó interrumpida, el sistema de telefonía colapsó. El presidente Alan García se trasladaría a Pisco al día siguiente cuando los primeros cadáveres ya eran depositados bajo los ficus de la Plaza de Armas. La presencia del mandatario ayudó a calmar las aguas y a recuperar el orden en el puerto. Dispuso la creación del Fondo de Reconstrucción del Sur y nombró al empresario Julio Favre a la cabeza. “Vamos a reconstruir la ciudad lo más rápido posible, apenas enterremos a los fallecidos. Ya hemos dispuesto una reserva de contingencia para proceder con la reedificación de las ciudades afectadas“, dijo AGP.