Deportes Fondistas huancaínos se perfilan a la vanguardia de la Media Maratón 100 de Lima. Mitos y esfuerzos de la cuna andina en maratonistas.
La Mística Kilométrica
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Legendario huancaíno Hugo Gavino a los 33 años (hoy tiene 60) llegando, por quinta vez, primero a la meta de la Maratón de Trujillo, 1982. Estará en la Media Maratón 100 el 30 de agosto. |
Vale solo como metáfora: Huancayo es la cuna de los chasquis modernos. Los pulmones más destacados de los fondistas nacionales respiran ahí: Inés Melchor, quien sudó en los 5,000 metros en el Mundial de Atletismo de Berlín tras salir de una lesión (quedó penúltima en su serie), o Paulino Canchaya, que defenderá el 30 de agosto, bajo el designio de Santa Rosa de Lima, su título en la Media Maratón de Lima en su edición centenaria. Asimismo, 1996 fue un año cumbre para los fondistas huancaínos: Juan José Castillo, quien también transpirará en la Media Maratón 100, representó a Perú en las Olimpiadas de Atlanta.
Correr una maratón, o sea 42,195 metros, es resistir. A falta de infraestructura y tecnología, en Huancayo se le saca provecho a la naturaleza. Ayuda el no enfrentarse a las combis limeñas, ni respirar la invasión del monóxido de carbono capitalino. Saltar riachuelos y aspirar el olor de los eucaliptos mientras se contempla la magnificencia del valle de mantaro. La gesta huancaína en las maratones data de los 40’s, cuando Adán Zárate impuso los récords nacionales en 3,000, 5,000 y 10,000 metros. Otros nombres de la elite de la resistencia física huancaína: Luciano Peinado (triple campeón nacional de la media maratón en los 60’s), Godofredo Rodríguez Vivas (campeón nacional en 3,000 m en los 60’s) o Francisco Vega Mayorca (subcampeonato sudamericano en 3,000 m con obstáculos en los 70’s).