Narcotráfico Los 141 kilos de cocaína pura de Max Caller Valdez, ex asesor (o asistente) de la congresista cocalera Nancy Obregón.
Con las Manos en la Masa
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2007. Caller y otros dos hombres de confianza almuerzan con la congresista Nancy Obregón en un restaurante del Pasaje Olaya. |
Por tercera semana consecutiva, una mujer protagoniza la carátula de esta revista. No hay nada de gratuito en ello, por cierto. Cada una de estas mujeres se ha visto involucrada en tremendos líos que aún están lejos de amagar. La edición 2092 tuvo a Liliana Castro Mannarelli, del enigmático ‘Caso Fefer’, en portada. Lourdes Flores y su relación laboral con el controvertido César Cataño o Adolfo Carhuallanqui aparecieron en la edición 2093. Esta vez, el turno fue para la congresista Nancy Obregón.
La parlamentaria nacionalista se ha metido en un gran problema con la captura de Max Caller Valdez (42), su ex asesor en el Congreso de la República, a quien la Policía le echó guante con 141 kilos de cocaína pura, el último viernes 28.
Oriunda de Tocache, Obregón es dirigente de una base cocalera del departamento de San Martín e impulsa un proyecto de ley que busca industrializar la hoja de coca. Numerosas informaciones periodísticas la han ligado a actividades de narcotráfico, pero hasta hoy muy pocos habían vuelto la mirada a su entorno más cercano.
La legisladora declaró al programa La Hora N, de Jaime de Althaus, que Caller trabajó como ‘Asistente 2’ de su despacho desde el 16 de julio del 2006 hasta el 31 de marzo del 2007, cuando integraba –nada menos– la Comisión de Defensa, Inteligencia y Orden Interno. Tenía el código de empleado No 54481MCVLD3 y su remuneración mensual era de S/.1,049. “Llevaba y traía papeles. No era de mi confianza”, alegó ella.
Sin embargo, la fotografía que abre este reportaje muestra otra cosa. Allí aparece Obregón junto a tres de sus hombres de confianza en un restaurante de caldo de gallina del Pasaje Olaya, en el Centro de Lima. Uno de ellos es Caller.
La imagen data del 2007, poco antes de que éste dejara de laborar con la congresista. No está claro qué hizo después, pero todo indica que estuvo muy ocupado.
La tarde del viernes 28, en el cruce de las avenidas Tomás Valle con Angélica Gamarra, en el populoso distrito de San Martín. la Policía intervino el automóvil Nissan Negro de placa FO-3083. Al volante iba el ex asistente de Obregón.
“¿Algún problema?”, reclamó Caller cuando los efectivos rodearon el vehículo. En el asiento del copiloto viajaba Ramiro Sánchez Ríos (35). Los policías procedieron a revisar el coche y encontraron siete cajas en el asiento posterior y la maletera. Allí fueron descubiertos 329 paquetes tipo ladrillos con un total de 140 kilos de cocaína.
A cinco metros del lugar, otro grupo de agentes pescó a Vitmer Apagueño Saurín (33). Según fuentes de la Policía, Apagueño era el contacto que llevaría a Caller a un taller de carpintería del Cono Norte, donde el cargamento ilícito iba a ser entregado a un ciudadano mexicano no identificado que pertenecería al Cártel de Sinaola.
La cocaína, según la versión policial, sería acondicionada en tablones de madera para su envío, por vía marítima, a Europa. Ese mismo viernes, en Miraflores, la Policía detuvo a otra integrante de la organización: Dévora Soto Guzmán (31).
Ha trascendido que la Comisión de Ética del Congreso evalúa iniciar una investigación a Obregón, pero ella misma afirmó estar dispuesta a levantar su inmunidad parlamentaria a fin de descartar cualquier tipo de vinculación con el narcotráfico. Para el experto en temas de seguridad Rubén Vargas, de InfoRegión, se trata de uno de los tantos síntomas en los que se observa la penetración del narcotráfico en las organizaciones que defienden la coca ilegal. “Es un tema que traerá cola y que pone en la mira a Obregón y a los demás dirigentes cocaleros”, sostuvo.