Internacional El colombiano Uribe fue en efecto la principal amenaza de Unasur.
Unasur: Virus y Pullas
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El colombiano Álvaro Uribe estaba infectado del virus AH1N1. |
La amenaza a la seguridad de la región por la instalación de bases militares en Colombia, fue eclipsada en la Cumbre de Unasur al darse a conocer la noticia de que el presidente colombiano Álvaro Uribe estaba infectado del virus AH1N1. El evento se realizó en Patagonia, Argentina, en momentos en que la región atraviesa por uno de sus peores momentos en la historia. Caracas y Quito están al borde de una ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia; las de Lima con La Paz, frías como la puna; las de Santiago con Lima, resentidas por la controversia marítima; y las de Buenos Aires con Montevideo, estancadas aún por el lío de las papeleras, al punto que los uruguayos vetaron la candidatura de Néstor Kirchner como secretario general de Unasur. Uno de los principales factores desestabilizadores es el afán de Hugo Chávez de propagar su revolución chavista en la subregión. Pero nadie imaginó una guerra bacteriológica. Por lo pronto, el primero en ser contagiado por Uribe ha sido el presidente Evo Morales de Bolivia, mientras los órganos de prensa palaciegos de los demás países se apresuraron en asegurar que sus líderes estaban fuertes y saludables. Con la amenaza de pandemia presidencial cayó el telón de la Cumbre de Unasur. Pero contra todo pronóstico, y a pesar de los reproches y pullas entre los mandatarios, trasmitidas por Tv en vivo, la Cumbre logró distender las tensas relaciones regionales. Alan García ironizó con las quejas venezolanas por la presencia de militares de EE.UU. “¿Para qué van a dominar el petróleo si usted se lo vende todo a EE.UU?”, le tomó el pelo a Chávez, arrancando risas del auditorio. Pero coincidió con Brasil y Chile sobre la necesidad de supervisar las bases norteamericanas para garantizar que no representen una amenaza ofensiva, a lo que Uribe accedió.
Colombia se apuntó dos porotos: evitó un rechazo a las bases norteamericanas, e introdujo la problemática del narcotráfico, el tráfico de armas y el apoyo a los grupos ilegales alzados en armas en la agenda del Consejo de Defensa de Unasur. AGP criticó el monto de gastos militares, pero se cuidó de no mencionar explícitamente a Chile. Recomendó que el Consejo de Defensa de Unasur evalúe los acuerdos de carácter militar regionales e interregionales, y la implementación de mecanismos transparentes de adquisición de armas. El Consejo de Defensa fue instruido consecuentemente a diseñar mecanismos de fomento de la confianza y la seguridad en la región.
El gasto militar en Sudamérica aumentó 50% entre 1999 y el 2008, a US$ 38,000 millones anuales, de acuerdo al Stokholm International Peace Research Institute (SIRPRI). Solo Brasil gastó US$ 20,000 millones, pero el resto de la región también viene incrementando sus compras. La combinación de tensiones fronterizas y armas puede ser explosiva. Unasur tuvo la virtud de tomar ese toro por las astas. Por más que el humor de AGP le cayera bomba a Chávez.