Deportes Desde las alturas, argentino Juan Martín del Potro se tumba a un grande en el US Open. Mientras le hace sombra a pequeño compatriota en apuros futboleros.
¡Vos sí Sos Grande!
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Del Potro, con su 1.98 m, ha reducido al Diego a su mínima expresión: 1.65 m. “Maradona, ¡convoca a del Potro!”, corea la hinchada argentina ante la incertidumbre mundialista. Con solo 19 años, el tenista argentino tiene harto techo para seguir creciendo. |
Tranquiliza la serenidad del entrenador Franco Davin tras el batacazo de su pupilo Del Potro en Nueva York. Declaró sin la grandilocuencia de los diarios o blogs. Buena señal para Del Potro, de 20 años y número 5 del mundo: le falta mejorar –sugiere Davin– sus voleas y cierres en la net, aunque ya se suelta de su revés a dos manos e inquieta con revés ofensivo a un puño y con
slice. Ya no es un robot desde el fondo de la cancha. Su derecha también es más letal: para alguien de 1,98 m, toma tiempo sincronizarse, al milímetro, con el bote justo de la pelota. Si progresa y mantiene su fortaleza contra Federer en la final del Abierto de EE.UU., el primer
Grand Slam que conquista, quizá será el número 1. Porque la exhibición más fina y demoledora de tenis en el estadio Arthur Ashe fue la de Federer contra Djokovic, en una clase magistral del suizo en saque y volea (subir a la red luego de sacar), cambios de ritmos y
drops (dejadas en la net).
El talento de Del Potro es un signo de los tiempos: revés a dos manos para asegurar la devolución, saque asesino desde las alturas (de esta estirpe son los croatas Cilic y Ancic) y tiros winners por trituración física. Es sintomático que entre los top ten, el único revés a una mano sea de Federer. En las mujeres es más alarmante: tras la deserción de la inigualable belga Justin Henin, solo la española Carla Suárez usa el back a un puño.