Instantáneas Nacionales Cineasta Roman Polanski afronta una antigua denuncia por abuso sexual.
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La oficina federal de Berna (Suiza) se pronunciará en estos días sobre los recursos de liberación presentados por Polanski (76). |
EL arresto de Roman Polanski del 26 de setiembre actualizó la vieja rivalidad cultural entre Francia y Estados Unidos. Un enfrentamiento de antiguos criterios estéticos, pero sobre todo éticos.
El ministro francés de Cultura, Frédéric Miterrand, dijo que su deber “es defender a los artistas en Francia. Punto final”. Pero hay mejores argumentos. La propia víctima de las “relaciones sexuales ilegales”, Samantha Geimer (45), pidió que levanten la denuncia interpuesta hace más de treinta años. El incidente data de 1977, cuando el cineasta –entonces de 43 años– habría abusado de la menor (13). La edad de consentimiento sexual en los Estados Unidos fluctuaba (y fluctúa) entre los 16 y 18 años (alguna vez llegó a los 14 en Missouri y Iowa). En Perú, la edad de consentimiento es de 14 años, según el Artículo 173 del Código Penal. Pero existe también el delito de seducción en el Artículo 175, aplicado a “engaños” hacia adolescentes de entre 14 y 18.
Tras confesar, Polanski pasó 47 días en prisión y 31 años prófugo de la justicia norteamericana. A propósito, el escritor Ian Buruma (asociación de diarios Project Syndicate) ha recordado la indulgencia –o comprensión– francesa hacia perversos sentenciados como Jean Genet y Oscar Wilde: “si una excesiva deferencia hacia los grandes artistas es la marca de una sociedad que nunca en definitiva escapó de sus raíces aristocráticas, una excesiva indiferencia hacia ellos es una señal de estrecha ignorancia”. Hay firmas en defensa: Martin Scorsese, David Lynch y -evidentemente- Woody Allen. También un reciente documental de Marina Zenovich, Polanski: buscado y deseado, que enciende el debate en las zonas grises de la denuncia por violación. (CC.)