Deportes “Juegos Panamericanos en Lima sí, pero con políticas deportivas coherentes”.
Los Juegos de la Incoherencia
En una vereda, Arturo Woodman y las autoridades con la pretensión de organizar los Juegos Panamericanos 2015. Planes ambiciosos para construcciones enormes, villa deportiva, infraestructura y demás. Hermosa ilusión sin duda. En la otra, deportistas de la disciplina de levantamiento de potencia en estado de anemia y que se alimentan una vez al día con vales de comida chatarra otorgados por el IPD; boxeadoras que no viajan a un torneo en Guayaquil por falta de apoyo económico y que por desórdenes administrativos entrenan en la calle a las afueras del Estadio Nacional y no en un gimnasio; maratonistas que mendigan 250 soles para vitaminas; disciplinas como el baloncesto y el fútbol cuyas federaciones no son reconocidas por el gobierno peruano en una flagrante injerencia política en la elección de autoridades deportivas y condenadas en sendas comunicaciones escritas por la FIFA, la FIBA y el Comité Olímpico Internacional. Y como estas, muchas otras historias más de atletas en abandono, que definen a las universidades como “cementerios de deportistas” y que apelando al sentido común se preguntan: si sigo compitiendo, ¿de qué vivo?
Entonces, ¿a qué juegan nuestras autoridades? El sistema deportivo nacional está colapsado y nuestro nivel competitivo es valor deteriorado; pero las cabezas le dan la espalda al deportista mientras hacen sus reuniones de trabajo en medio de opíparos y muy costosos almuerzos. Por cuenta del IPD claro.