Justicia Ariel Bracamonte responde a su encarcelada hermana Eva mientras avanza el proceso de extradición del presunto asesino de Myriam Fefer.
Crimen Sin Lápida
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Cementerio judío Baquíjano del Callao. Luego de tres años la tumba de Myriam Fefer permanece sin lápida. “No tengo dinero”, dice Ariel Bracamonte. |
Un montículo de tierra y una placa de madera negra con su nombre escrito en blanco marcan el lugar donde está enterrada la empresaria Myriam Fefer, asesinada en su habitación el 15 de agosto del 2006. “Todavía no he podido ponerle una lápida de granito porque es demasiado caro”, lamentó Ariel Bracamonte, su hijo, mientras acomodaba unas flores y levantaba el león de peluche que meses atrás le dejó. “Ella era Leo igual que yo”.
Ariel volvió de Argentina el 19 de octubre, a donde viajó para reunirse con la embajadora peruana, Judith de la Matta. No llegó a ir a Salta, donde se encuentra recluido el sicario colombiano Alejandro Trujillo Ospina. Mientras se tramita la extradición del presunto asesino de su madre, su hermana Eva ofreció extensas entrevistas en dos canales de televisión en las cuales se refirió a la supuesta afición a la brujería de su madre y puso en duda que Marco Bracamonte sea su padre.
La joven, recluida en el penal de máxima seguridad de Chorrillos desde el 9 de setiembre pasado, no solo insistió en su inocencia, sino que culpó a su hermano de ser el culpable de su encarcelamiento. “Yo no he hecho nada, soy inocente, pero estoy en la cárcel por plata y por culpa de los medios de comunicación. Y en ambos casos estás tú detrás... Yo, Ari, voy a estar 20 años en la cárcel. ¿Qué necesidad hay de seguir soltando m...? Eres un hipócrita desde el momento en que te presentas a los medios diciendo que luchas por conocer la verdad de la muerte de tu madre. Yo sigo luchando aquí, tú olvídate de mí. Olvídate de que existo”.
“Yo no le he pagado a nadie. Ella no está presa por mí”, replicó Ariel. “La Policía la ha investigado por tres años y en enero de este año pidieron su detención preventiva. Hasta ese momento yo todavía no había salido a hablar en la prensa”.
En las entrevistas, Eva dijo que las acusaciones de su hermano se originaban en la envidia, puesto que su abuelo materno, Enrique Fefer, la quería más a ella que a él, y que por eso le dejó su millonaria herencia.
“Sí, mi abuelo prefería a mi hermana porque era mujer”, reconoce. “A mí también me quería pero era más afectivo con las mujeres. En cambio, mi madre era más cariñosa conmigo. Pero eso no tiene que ver con el tema de la herencia. Hace tres años Eva dijo en entrevista con Cuarto Poder que mi abuelo le dio el tercio de libre disponibilidad (avaluado en casi US$ 3 millones) porque mi madre estaba enfrentada con sus tíos, y que lo hacía para protegerla (a Myriam). Ahora cuando está presa dice que le dio la herencia porque ella era su favorita. Son contradicciones evidentes”.
Si bien Liliana Castro Mannarelli no obtuvo permiso para dar entrevistas, Eva sacó cara por ella. “Sería capaz de decir ‘yo fui’ (quien ordenó la muerte de Myriam) para que salga Lili”. Para Ariel, esta declaración es desatinada. “Si ella no fue, le importa poco descubrir quién mató a su madre porque por defender a Liliana el asesino quedaría libre”.
Hace poco más de dos años que los hermanos Bracamonte Fefer no comparten el mismo techo. Se han enfrentado públicamente, pero ahora Ariel sostiene que, si Eva es hallada culpable, él ya la ha perdonado.
En las últimas semanas circularon insistentemente rumores acerca de la falsa y repentina muerte de Ariel Bracamonte. El joven de 21 años dice no tener miedo. “Espero que todavía eso no pase, pero soy honesto, el morirme tendría un beneficio enorme: estar con mi madre. La muerte no me da miedo, pero no es el momento. Esta historia no ha terminado”.
El miércoles 4 de noviembre los miembros de la Segunda Sala Penal para Procesos con Reos en Cárcel, presidida por Gerardo Alberca Pozo, habrán decidido si las dos jóvenes –actualmente presas en el penal de máxima seguridad de Chorrillos– seguirán siendo investigadas en libertad.
Mientras aguarda esta decisión, el abogado de Eva, Julio Rodríguez Delgado, ha realizado un discreto viaje relámpago de dos días a la Argentina. Partió el pasado martes 20, según consta en su registro migratorio. (Patricia Caycho)