Entrevistas Dirigente nativo Santiago Manuin fue herido en la Curva del Diablo. Ahora defiende la mesa de diálogo con el gobierno.
El Sobreviviente
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“Mi intención era pedir que no dispararan. Ahí es cuando caigo”, narró Manuin. |
Santiago Manuin, 52, líder aguaruna herido gravemente en los sucesos de junio pasado en Bagua, aprovecha su convalecencia –combinada con una orden judicial de comparecencia restringida– para ayudar en el urgente entendimiento del gobierno con su pueblo. Aunque insiste en que la responsabilidad del sangriento enfrentamiento “es del gobierno”, encuentra en las mesas de diálogo el único recurso para la búsqueda de solución a la problemática del manejo de tierras de la selva. Expresa su decepción del líder nativo Alberto Pizango y asegura que la posición radical de algunos dirigentes entorpece el diálogo.–¿Qué sentimiento le ha dejado la amarga experiencia del “Baguazo”?
–No me arrepiento. No pensamos que íbamos a tener ese enfrentamiento, pero sí exigir al gobierno nuestros derechos mediante movilizaciones. Nosotros estamos trabajando desde 1998, cuando se firma el acuerdo de Paz con Ecuador y se crea el área reservada Santiago-Comainas. Exigimos que se resuelva la superposición del territorio.